Como todo en la vida, los detalles hacen la diferencia. Cuando combinan belleza, intención y significado, el resultado puede alterar por completo un espacio. Eso es precisamente lo que logra En el corazón de Saul)., interiorista de interiorescon sus originales “cordones“, que son piezas artesanales elaboradas con piedras semipreciosas y diseñadas a la medida.
Ella es dominicano radicada en Estados Unidos. Recientemente estuvo en Santo Domingo respondiendo al llamado de unos clientes a quienes realizaba la remodelación de su residencia de concepto clásico-moderno.
Fue allí donde conversamos con ella, sobre ese acento artístico que se está abriendo camino en el gustillo de más personas. Nos dijo que en mercado hay muy bonitos ejemplares, pero les faltaba en cargo de sofisticación que buscaba para sus clientes. Así que decidió crear una hilera con esa característica y llenos de autenticidad.
“Me dije: voy a hacer mis propios cordones. Quería darles color, vida, personalidad“Comenta.

Sus creaciones parten de un principio: cada espacio tiene su propia energíay cada cliente, su propio estilo. Por eso, cada cordón es único, hecho a mano y pensado para complementar una ornamento específica. Los colores no se eligen al azar, sino que se armonizan para aportar alegría, contraste o calidez, según el caso.
Uno de los principios más distintivos de estos cordones son las ágatas, piedras semipreciosas conocidas tanto por su belleza como por sus propiedades energéticas.
“Las ágatas vienen en distintos coloresformas y tamaños. Algunas están facetadas, otras no. Me gusta combinarlas para que haya ritmo y compensación visual, pero igualmente porque muchas personas creen en su capacidad de eliminar los ambientes y aportar hermandad”, explica la diseñadora.

Más allá del meta artísticoes piezas conectan con una dimensión más simbólica del diseño. No son objetos genéricos, sino expresiones de un gustillo personal, de una intención clara de embellecer y, al mismo tiempo, equilibrar la energía del hogar.
Actualmente, Rita Paula ofrece estos cordones por encargo. “Pueden escribirme directamente y los hago según los colores que necesiten, y adaptados a su ornamento. Son piezas para toda la vida”, dice con orgullo.
En un mundo donde lo masivo muchas veces opaca lo particularpropuestas como esta nos recuerdan que el cierto suntuosidad está en lo hecho la medida del beneficiario.
¿Cómo incorporarlos?

Les pedimos algunas recomendaciones a En el corazón de Saul). y su respuesta arrojó los siguientes consejos:
- Aporta color con intención. Elige tonos que complementen tu paleta común, pero no tengas miedo de brincar con contrastes. Un cordón puede convertirse en el acento consumado para una repisa neutra o una mesa sobria.
- Usa las piedras a tu patrocinio. Por otra parte de ser bellas, muchas piedras tienen asociaciones energéticas. Las ágatas, por ejemplo, se vinculan con la protección y el compensación. Puedes colocarlas en áreas sociales o de alivio.
- Evita la saturación. Estos cordones no necesitan competir con otros objetos. Dales su espacio. Sobre una bandeja, colgando de una lamparón o descansando sobre libros decorativos, hablan por sí solos.
- Personaliza según tu historia. Cada casa es distinta, por eso lo ideal es que el cordón refleje poco de ti: tus colores favoritos, un estilo particular o incluso una emoción que quieras transmitir en ese esfera.
- Piensa en hermandad, no en simetría. La ornamento no siempre tiene que ser exacta. A veces, una cuarto artesanal, con sus formas y matices naturales, aporta ese hábitat orgánico que hace que todo fluya mejor.






