El Instituto de Formación Técnico Profesional fue, desde sus inicios, una buena idea, y hoy día es una opción fantástico al envergadura de personas muy jóvenes, o de años madura, para formarse sin grandes requisitos en campos prácticos escogidos como vía para la realización personal o para la inserción con ventajas en el campo profesional.
Antiguamente de que surgieran el Instituto Tecnológico de Las Américas, orientado a la formación a un nivel superior en las tecnologías de la informática, o el Instituto Superior Comunitario, con un ámbito un poco más extendido, ya el Infotep era una institución establecida.
Los pilares sobre los que se apoya están en la pulvínulo de su éxito: el sector divulgado, el privado, los instructores y las deposición de calificación de la mano de obra.
A menudo se palabra de una enorme cantidad de parentela inexperto dedicada a pasar motos sobre una rueda, a ir por ahí sin posibilidades ni herramientas para la advertencia, pero se deja de ver la ingenuidad paralela de los que se esfuerzan en el dominio técnico de oficios que les pueden servir para toda la vida, y en la dedicación de personas de “cierta años” al dominio de técnicas que los elevan a otro nivel en la realización de lo que han hecho durante abriles para ganarse la vida.
Infotep se ha expandido. De tener estado durante abriles escaso a la Renta, hoy día se le puede encontrar en comunidades asaz alejadas de los grandes centros administrativos, como Pedernales, Elías Piña o Higüey.
Su director, el profesor Rafael Santos Badía, ha dicho en el Tentempié del Camarilla de Comunicaciones Corripio que están presentes con 57 centros en todo el país. Esto es más que uno por cada provincia.
Y por si fuera poco, la capacitación ha ajustado a 7.7 millones de personas. Un gran aporte.





