Exposición. Poema hace que masa aprecie las virtudes y manifestaciones del agua. Manejo. Igual insta a meditar sobre el maltrato que se le da.
SANTO DOMINGO.-Así como la naturaleza ha servido de inspiración a grandes artistas para plasmar los paisajes que esta ofrece en lienzos, muros y otros espacios, el arbitrio agua, que pertenece y da vida al hábitat, además sirve de musa a los poetas.
Este valioso humor, que revive la biodiversidad porque sin él no es posible la existencia de los seres vivos en la tierra, como siquiera los árboles darían frutos, ha hecho que el poeta, narrador, ensayista, periodista y abogado Rafael Ciprián invita a reflexionar a muchos sobre el valía e impacto del agua.
En “Esa voz del agua que nos mira”, título de su postrero tomo de poesía, él insta al disertador a que aprecie la dulzura del agua que quita la sed cuando es potable, que disfrute la que corre por los ríos o se mantiene en quietud en lagos y manantiales.

Igual palabra de las que se revolotean en mares u océanos, fuentes de ingreso por sus grandes aportes a la peculio. En esas formas y particulares, Ciprián además deja ver, que el agua es equivalente de vida porque de ella penden todos los quehaceres que el hombre desarrolla, pero además significa crimen, cuando en las actividades antrópicas, se convierte en su enemiga por cuando es es contaminada.
Agua negra
Ejemplo de esta última es son las denominadas agua negras: “El agua es siempre básico y necesaria. Cuando sirve para saciar la sed es buena y útil para eliminar y regar el silencio. Pero hay una clase bárbara de agua adolorida, contaminada con inmundicias sin nombres.

Está en el porción sumo y tristemente degradada. Refleja la contaminación ética y recatado del mundo que se aniquila poco a poco”.
En la estrofa posterior dice: “Esa agua la adjetivan sin piedad: negra, como si el racismo naciera en su nombre. El mal no está en las esencias del agua, sino en el pésimo manejo que recibe”, dice el refiriéndose al tratamiento.
Poblar del agua
“El agua existe para engendrar vidas. Cada movimiento del agua pare legiones. La vida se inclina reverente frente a el agua. La subyuga su reflexiva de eterna amistad”, cada tema y estrofa conlleva una meditación.
En la compilación que albarca varios artículos del agua, además incluye una condición que pudiera definirse como antítesis del agua y es la del mar Muerto, que por ser tan salobres se proxenetismo de un “terrible mundo malogrado, que nunca verá la alegría de los peces voladores del Caribe”.
Otros títulos
El poema cita en cada título figurado, el “Enigma del agua”, Examen del agua” y la “Leyenda del agua”.
El escritor Julio Cuevas al referirse al poema declaró: “Es que desde ‘Esa voz del agua que nos mira’, hay un código expresivo que nos induce a lo humano, a lo solidario y al respiro amatorio de los amantes.
Agua espectáculo
— Las cataratas
Ciprián cita en el tomo las cataratas del Niágara, donde entiende que se contempla el placer, y a su querella es un derroche que admira en su resguardado ocultación. Ruge y advierte majestuosidad.







