En la decenio de los 90, Alan Reeves era parte de un género insigne de strippers, Dreamboys, con el que subía a los escenarios y se quitaba públicamente la ropa. Fue tan insigne que incluso hizo parte de la película de las Spice Girls, titulada Spice World.
El entonces señorita de 24 abriles era, incluso lo admite ahora, “un hombre de cartelera para colgar en la albarrada”.
Sin retención, para cuando Reeves cumplió 30, estaba en un momento personal muy diferente: siempre malhumorado y sin libido.
“No me sentía proporcionadamente”, explica.
Ahora con 52 abriles, el exstripper dice que la desatiendo de deseo sexual comenzó a tener un impacto en sus relaciones más serias.
“No tenía relaciones sexuales por tres o cuatro meses. No me interesaba”, dados.
“Y ese es el tipo de cosas que hacen que una pareja se separe”, añade.
Ahora, como preparador personal en Londres, Reeves comenzó lo que se conoce como terapia de reemplazo de testosterona (TRT) y dice que su libido está de regreso, lo que lo ha transformado de un “añoso cascarrabias” a cierto que se siente como cuando tenía 20 abriles. “Me siento fenomenal”, explica.
Y no está solo. Las mujeres igualmente están buscando testosterona.
Rachel Mason tiene 37 abriles y coordina un blog que deje sobre la menopausia. Ella dice que la hormona ha sido “maravillosa” para sus niveles de energía, concentración y libido.
Las prescripciones de testosterona han aumentado en varias partes del mundo.
Por ejemplo, en Reino Unido se incrementaron en un 135% desde 2021 hasta 2024.
Esta subida ocurre al tiempo que los datos de deseo sexual en ese país indican que está a la disminución.
De acuerdo a la Averiguación Doméstico de Actitudes Sexuales y Estilo de Vida (Natsal, por sus siglas en inglés), en la que cada decenio se registra la opinión de cerca de 10.000 personas sobre estos temas, la frecuencia con que se mantienen relaciones sexuales ha ido disminuyendo de forma continua.
En 1990, los encuestados de entre 16 y 44 abriles reportaron tener sexo cinco veces en un mes. En el año 2000 esa guarismo se redujo a cuatro y en 2010, a tres.
Los nuevos resultados se deben conocer este año y los expertos creen que esa guarismo continuará bajando, aunque no haya una razón principal para explicarlo.
En este contexto, un debate está ganando espacio: ¿pueden las inyecciones de testosterona positivamente mejorar la libido o gran parte de la atención que generan se debe más proporcionadamente a la publicidad, las ganancias y el sensación placebo?
Disminución del deseo sexual
La experiencia de Alan Reeves y el agonía de su libido es solo un ejemplo de una tendencia que los investigadores señalan se está volviendo global.
“En los últimos abriles, hemos notado una merma (del deseo) en cada género demográfico”, explica Soazig Clifton, directora de Natsal.
Clifton señala que es muy difícil delimitar cuál es la causa detrás de la reducción del deseo sexual.
“No hay información que nos permita afirmar con claridad por qué, como población, no estamos teniendo más sexo que antiguamente”, explica.
Hay distintos estudios que tratan de explicarlo, resaltando que el mundo digital puede ser una razón de peso para este engendro, tanto porque hace que sea más difícil desconectar como porque ofrece muchas actividades alternativas para acomodarse el tiempo.
Nuestros niveles de estrés igualmente son más elevados que hace 30 abriles, “lo que puede considerarse un factótum importante”, dice Ben Davismédico perito en terapia sexual.
“Las personas tienen muchas cosas en la capital. Está la tecnología, por supuesto, pero hay estrés, depresión, soledad. Y todo eso reduce la libido”, anota.
Y luego hay otra posible explicación que ha generado mucho interés en internet y se ha convertido en un gran negocio: que los bajos niveles de testosterona pueden tener un impacto directo en este aspecto de la vida sexual.
“Los niveles de testosterona en hombres se están reduciendo sin duda”, explica Geoffrey Hacket, culto y miembro de la Sociedad Británica de Medicina Sexual.
“El aumento de la obesidad, la diabetes tipo 2, el decano número de personas que llevan una vida sedentaria… todo eso reduce los niveles de testosterona. Y la reducción de esos niveles tiene un sensación en nuestro deseo sexual”, añade.
Distintos estudios que en los últimos 20 abriles han medido los niveles de testosterona en hombres sugieren que estos se han limitado, pero Hackett señala que esto tiene un matiz: aunque tener niveles bajos de testosterona puede dominar el deseo sexual, eso no significa que todos los hombres con disminución testosterona vayan a ver afectada su libido.
Más allá de esta complejidad, los avisos publicitarios se multiplican en estaciones de metropolitano y paradas de bus, en las calles y en los espacios de redes sociales con frases como: “¿Poca líbido? ¿Mente nublada? ¿Cansado? Es hora de hacer un test de testosterona”, o “¿Tu hombre ha perdido la ‘chispa’? Podrían ser sus hormonas”.
Entonces, ¿puede una TRT positivamente ser una alternativa para curar la abandono de libido?
“Me devolvió la vida”
Melissa Green ha estado tomando testosterona durante casi un año. Ella no solo dice que le ha “poliedro entusiasmo por morar” de nuevo sino que igualmente salvó su connubio.
Green, de 43 abriles, dice que su escaso deseo sexual estaba teniendo un impacto en su relación.
Al ser perimenopáusica, su médico le prescribió estrógeno y progesterona mediante una terapia de reemplazo hormonal, pero ella dice que el clínico no midió sus niveles de testosterona porque consideró que “no necesitaba una hormona extra”.
El Servicio de Salubridad de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) en este tema sigue las indicaciones del Instituto Doméstico de Excelencia en el Cuidado, que señala que la testosterona solo debe ser considerada para mujeres tras un estudio de la terapia de reemplazo hormonal y una vez que hayan sido descartados otros factores que podrían explicar el bajo deseo sexual.
Aquellos con inquietudes sobre este tema deben musitar con su médico, señala la institución.
Finalmente, Green fue a una clínica privada, se hizo exámenes de familia y le dijeron que sus niveles eran bajos.
Cuando volvió con los resultados a su médico, comenzó a percibir una dosis de testosterona a través del NHS y otra mediante una prescripción privada.
“Me ha devuelto la vida. En algunas ocasiones siento que tengo 20 abriles. Tengo más energía y mi deseo sexual ha regresado”, explica.
Mientras que algunos son entusiastas respecto al impacto que la testosterona ha tenido en su libido, otros señalan que ha tenido enseres menos agradables.
Cheryl O’Malley estuvo en tratamiento de testosterona durante un año y dice que, a pesar de que le sirvió para recuperar poco de la energía que había perdido durante la menopausia, igualmente le aumentó mucho el deseo sexual, que la dejó con sentimientos de furor.
“Estaba muy excitada. Quería tener sexo con mi marido, pero al mismo tiempo lo odiaba”, anota.
“Ahí me di cuenta que esto no era para mí. Sentí que perdía el control”, añade.
Rachel Mason dice que, cuando publicó temas relacionados con la TRT, se dio cuenta de que “muchas mujeres están asustadas de usar testosterona porque piensan que se van a convertir en hombres, que les va a salir barba y esas cosas”.
Y añade que ella tiene una zona “particularmente peluda” en su muñeca, que es donde se aplica la testosterona todos los días, pero que los beneficios que obtiene valen la pena.
Adicionalmente del aumento del vello corporal, la TRT puede traer una serie de enseres.
Para las mujeres, los más comunes son el crecimiento excesivo de rizo, acné y aumento de peso, que pueden ser reversibles con la reducción de la dosis.
La alopecia y el cambio de tono de voz son raros en el reemplazo con testosterona.
Para los hombres, tiene enseres como subir de peso, erecciones prolongadas, alopecia y cambios de humor.
Todavía puede conducir a una reducción de la producción de semen que puede causar infertilidad.
Los tratamientos pueden ayudar, pero necesitan supervisión médica.
Hacienda sencillo
Algunos médicos clínicos o generalistas le dijeron a la BBC que las clínicas privadas se están enriqueciendo al traicionar TRT como una opción sencillo para un problema muy confuso.
Paula Briggs, experta del NHS en sanidad sexual, describe la situación como un modo de “hacer plata sencillo” con pacientes que pagan mucho efectivo por poco que no necesitan.
“Está fuera de control. La industria del bienestar ha creado esta brecha en el mercado que muchos usan a su servicio”, dice Briggs.
“Abusan de ello”, agrega.
Las clínicas privadas en Reino Unido, en tanto, anotan que están mejorando la vida de las personas con un servicio que la sanidad pública no provee.
Jeff Foster, médico de inicio del NHS y director de Voy, una clínica con un negocio multimillonario especializada en sanidad masculina, afirma que el sector privado está cubriendo una brecha en la atención médica.
“Actualmente, el NHS no está preparado para diagnosticar ni tratar a los miles de hombres que pueden tener niveles bajos de testosterona”, argumenta Foster.
La TRT se ofrece a través del NHS y la mayoría de las clínicas funcionan con endocrinología o urología.
Michael Kocsis ofrece TRT a través de su empresa, citación Arqueo My Hormones, desde 2016. Afirma que ha conocido crecer la demanda “exponencialmente” en los últimos abriles.
Kocsis comenta que algunos de sus pacientes han acudido al NHS para hacerse la prueba y les han dicho que no tienen niveles bajos de testosterona, por lo que han decidido acudir a la atención privada.
El hecho de que el nivel de testosterona sea levemente superior al inicio establecido por el NHS no significa que la TRT no pueda ayudarles, señala.
“No es blanco o adverso, hay más matices que eso”, explica.
En los hombres, la testosterona comienza a disminuir aproximadamente de un 1% entre los 30 y los 40 abriles. El NHS considera que esto es una consecuencia ordinario del envejecimiento y es poco probable que afecte a la libido.
Alan Reeves recibió inicialmente TRT a través del NHS.
Dos pruebas mostraron que sus niveles eram de 10 nmol/L (nanomoles por litro) y 12 nmol/L, y le administraron un ciclo de cuatro inyecciones en un periodo de tres semanas.
Pero posteriormente de su cuarto tratamiento, le dijeron a Reeves que ya no podía continuar, “sin mucha explicación”.
“Volví al punto de partida. Fue entonces cuando decidí acudir a la atención privada”, relata.
Pero ¿cuál es un nivel saludable de testosterona para los hombres? La guarismo varía según la ordenamiento a la que se pregunte y el estudio que se lea.
Directrices de la Sociedad Británica de Salubridad Sexual, interpretadas a partir de importantes estudios internacionales, sugieren que los hombres con niveles inferiores a 12 nmol/L deberían ser considerados para la TRT y probablemente presenten síntomas de hipogonadismo, una afección en la que los testículos no producen suficiente cantidad de esta hormona sexual cardinal.
Las directrices del NHS difieren entre las distintas fundaciones, pero indican que un hombre con niveles por debajo a 6 a 8 nmol/L puede tener deficiencia de testosterona.
En las mujeres, la testosterona comienza a disminuir entre los 20 y los 40 abriles, antiguamente de estabilizarse al entrar en la menopausia.
Es ordinario que los niveles bajen, pero la pregunta es cuánto afecta esta reducción de la testosterona al deseo sexual y al bienestar universal.
Existen pruebas disponibles, pero es difícil obtener lecturas precisas porque, si proporcionadamente la testosterona igualmente es cardinal para las mujeres, la cantidad que su cuerpo necesita es mucho último.
E incluso si se prescribe, debe administrarse fuera del servicio de sanidad pública en Reino Unido, ya que actualmente no existen tratamientos autorizados para mujeres disponibles a través del NHS.






