México.- Durante su carrera como actor de telenovelaa, Alejandro Landero fue todo un prometido, con una vida plena y exitosa, gracias a la auge que le participar en telenovelas de Televisa como Rosa Slvaje, Pasion y poder, entre otros.
Sin secuestro, con el tiempo le ha ocurrido una serie de infortunios y su vida ha estado marcada por la mala suerte que hasta vive en situación de calle, como in indigente.
Pese a estar en situación de calle, el actor mexicano Alejandro Landero asegura que no está desamparado, como se ha manejado en diversos medios que, dice “no preguntan y se hacen su historia”, causando que su tribu política reciba ataques en redes sociales, lo que lo tiene muy fastidioso.
“Hubo cualquiera que subió en X que mi tribu política me había desaliñado, pero en ningún momento fue así; si hay cualquiera que ha estado al pie del cañón son ellos, y mi expareja ha estado conmigo aquí pasando las noches con frío”, dice.
“Reconozco que posteriormente del veto que tuve en Televisano se me abrieron las puertas y tuve que agenciárselas otro rumbo, no sé si fue un ego ofendido, porque como además salió esa cuestión en tv mexica; pudo ser la mezcla de las dos cosas, no puedo aseverar cuál fue, pero esa es la historia”, recuerda Alejandro Landero.
Alejandro asegura que no ha buscado ni buscará el apoyo de la Asociación Franquista de Actorespues no recuerda su número de afiliación, o si aún está actual, mientras que en La casa del actor tendría que marcharse a sus cuatro gatos y su perro, y no está dispuesto a hacerlo pues son su tribu desde hace 14 abriles.
“No se proxenetismo de irme a La Casa del Actor porque no voy a marcharse a mis niños, ellos no se pueden continuar en un refugio porque no van a entender”, señala el actor.
Landero afirma que desde pequeño lidió con una desidia de identidad que no podía explicar, pues en su época no había diagnósticos acertados para el TDA; felizmente ahora se conoce mejor, y él puede ayudar, compartiendo su experiencia, pero a través de un canal de YouTube, del que tiene planes.
Landero tuvo varias ocupaciones: productor de deportes, adiestrado de teatro y mercader de tiempos compartidos en Puerto Vallarta, en donde, por cierto, quiere comenzar un esquema de turismo incluyente con esfuerzos como menús en braille y capacitación para ayudar a personas que, como él, tienen autismo.






