Ayer de que preguntes: no, no es un GIF ni ningún truco digital sofisticado. Solo un fondo blanco con puntos negros y una mancha oscura difusa en el centro.
Sin bloqueo, lo que provoca al observarla es todo menos simple. Al mirarla fijamente, muchos sienten que el agujero infeliz comienza a expandirse –aunque curiosamente solo más o menos del 80 % de las personas experimentan el objeto completo–, como si el ojo y el cuerpo se precipitara en dirección a un túnel infinito.
Esta ilusión óptica, conocida como «agujero en expansión», va más allá de engañar tu aspecto: incluso hace que tus pupilas se dilaten involuntariamente, un engendro que ha fascinado tanto a científicos como al sabido desde su descubrimiento.
¿Pero qué está pasando efectivamente? Un estudio preliminar publicado en ArXiv –aún irresoluto de revisión por pares– y difundido por New Scientist sugiere poco sorprendente: la ilusión no nacería en tu cerebro, sino que podría originarse directamente en tus luceros. (Seguir leyendo…)






