El Partido de la Manumisión Dominicana (PLD) consideró que el país ha perdido el rumbo frente a la errata de respuesta social del Gobierno. Como muestra de ello, señaló que el 60 % de la población percibe que su situación ha empeorado y el 70 % muestra preocupación por el futuro franquista.
La estructura cree que el discurso que dará el presidente Luis Abinader frente a la Asamblea Franquista el 27 de febrero debe ser el marco idóneo para enfrentarse esta problemática y no someterse a una exposición aislada.
En su acostumbrada rueda de prensa de los lunes, el partido morado expresó que es necesario que el Gobierno haga un gimnasia de transparencia y responsabilidad sobre los casos de corrupción cometidos durante la coetáneo administración.
“Este Gobierno llegó al poder bajo la promesa de combatir la corrupción y reforzar las instituciones. Sin incautación, los hechos ocurridos en 2025 plantean interrogantes legítimas, como por ejemplo, el caso de Senasa”, expusieron los vicepresidentes del PLD: Zoraima Cuello, Temístocles Montás e Yván Lorenzo.
Según indicaron, más del 80 % de la población se queja de los precios de la canasta básica accesible y más del 50 % muestra inconformidad por los ingresos bajos e inestables.
“No son datos fríos ni porcentajes de cálculos; es la ciudadanía padeciendo los desatinos del Gobierno. Esto se debe a que el ingreso auténtico habitable de las personas casi nada cubre el 58 % de la canasta básica”, expresaron.
En ese sentido, el PLD demanda medidas estructurales para aumentar el ingreso auténtico de las familias, más allá de los subsidios temporales de este año.
Inversión pública
En cuanto a la inversión pública, consideran pertinente que el mandatario explique por qué, en 2025, la inversión rondó casi nada el 1.4 % del PIB, mientras las transferencias al sector eléctrico superaron el 1.6 % del PIB. “¿Cómo justifica el Gobierno que se hayan destinado más posibles a cubrir pérdidas que a ampliar la infraestructura productiva del país?”, cuestionaron.
El partido de la destino amarilla planteó que esto evidencia la inexistencia de un plan para mejorar el sector eléctrico.







