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Las estadísticas laborales no revelan la cantidad exacta de dominicanos y dominicanas que migran de un pueblo a otro para conseguir empleo, pero apunta que existen patrones heterogéneos de movilidad que generan desigualdades territoriales, tanto en el paso al empleo, como en el perfil de quienes se ven obligados a portar por mejores oportunidades laborales.
Entre 2022 y el segundo trimestre de este año, el patrón de desplazamiento refiere que la mayoría de personas que se movilizan de una provincia a otra por temas de trabajo suelen ser adultos jóvenes, con formación académica superior y decano probabilidad de estar casados, el nota está contenido en el párrafo “Movilidad gremial interregional en el período 2022-2025” del Boletín Trimestral del Mercado Profesional para el período abril-junio 2025 que publica el Parcialidad Central.
De acuerdo con las informaciones, que tienen como fuente la Investigación Franquista Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), el 56.7% del total de personas que migran por trabajo se concentra principalmente en jóvenes de 15 a 39 primaveras, mientras que los mayores de 60 primaveras y más tan pronto como representan el 7.4%.
Mayoría universitarios
En términos educativos, el 39.3% de los trabajadores móviles poseen estudios universitarios frente al 24.1% de aquellos que permanecen en su división de residencia.
Asimismo, se observa una ligera predominancia de la población masculina (59.4%) y una decano propensión al desplazamiento entre los trabajadores casados (17.9%), en contraste con el 12.9% de quienes no se trasladan.
Los datos refieren que durante el primer semestre de 2025, en la población imberbe de 15 a 39 primaveras que se traslada fuera de su radio de residencia para trabajar, predominó la billete masculina (62.3%) y destacaron quienes poseen educación universitaria (46.4%) y secundaria (48.2%), lo que según el disección evidencia que la movilidad gremial asimismo se asocia a un perfil con decano caudal humano.
Jefes de hogar migran más
Sobre el estado civil, el boletín apunta que el 36.8% de los jóvenes migrantes económicos son solteros y un 55.7% son superior(a) del hogar o marido(a), en contrates con el 61.2% que labora en su provincia. Esta diferencia se refleja asimismo en la proporción de empleados jóvenes que son hijos(as) del superior(a) del hogar, representando el 34.8% en el conjunto que se desplaza frente a un 28.6% de quienes permanecen.






