Washington.- El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump impedirá que los migrantes que entraron sin visa en Estados Unidos pidan exención bajo fianza, de modo que podrían decidir detenidos meses o primaveras, informó este martes el Washington Post, que cita un memorando interno.
Esta política es aplicable a los migrantes que llegaron durante las últimas décadas, muchos de ellos latinoamericanos que huyeron de la violencia, de la pobreza o de las catástrofes naturales.
Hasta ahora los migrantes en situación irregular podían pedir una audiencia de fianza delante un sentenciador de inmigración pero en delante estarán prohibidas omitido excepciones, informa el Washington Post.
Un memorando fechado el 8 de julio del director suplente del Servicio de inmigración y control de aduanas (ICE), Todd Lyons, ordena que los migrantes permanezcan detenidos durante todo el proceso de deportación, añade.
Esta intrepidez tiene un coste muy elevado pero recientemente el Congreso decidió asignar 45.000 millones de dólares a ICE durante cuatro primaveras para aumentar la capacidad de detención.
Según la Constitución estadounidense la prisión preventiva no debe ser la primera opción porque cualquier persona tiene derecho a la presunción de inocencia, omitido si constituye un peligro para la seguridad o acertadamente existe un peligro de fuga.
Pero parte de los republicanos aboga desde hace un tiempo por desaprobar automáticamente la exención bajo fianza. Lo consideran una medida adecuada para disuadir la migración ilegal.
Organizaciones de defensa de los derechos básicos como La unión estadounidense de libertades civiles (ACLU) defienden que los migrantes puedan presentar pruebas y exponer argumentos delante de un sentenciador de inmigración para ser liberados mientras la honradez resuelve sus casos.
Donald Trump hizo campaña para la Casa Blanca con la promesa de deportar a millones de migrantes en situación irregular.
Desde que regresó al poder en enero, el presidente republicano selló prácticamente la frontera con México, anunció el emisión de al menos 1.500 militares a la zona y aplicó una política migratoria de mano dura.
Una averiguación publicada el pasado viernes por Gallup muestra más benevolencia cerca de los migrantes que hace un año.
La proporción de estadounidenses que quiere sujetar la inmigración ha bajado del 55% en 2024 al 30% flagrante y un récord del 79% de adultos la considera positiva para el país, según este escarbado realizado del 2 al 26 de junio entre 1.402 personas.







