Ecuador cumple este jueves 18 días de protestas indígenas focalizadas sin visos de diálogo entre el Gobierno de Daniel Noboa y los líderes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), mientras el país entra en un festivo de cuatro días, un paréntesis cargado de incertidumbre al desconocerse si durante la pausa bajará la tensión, se profundizará o se mantendrá en el mismo nivel.
Aunque la Conaie convocó a un paro con carácter franquista, hasta el momento las manifestaciones se han registrado en unas seis de las 24 provincias de forma esporádica, aunque la de Imbabura ha sido la más afectada con bloqueos de vías que la tienen incomunicada y con problemas de almacenamiento.
Otras demandas
Si perfectamente el detonante de las protestas fue la aniquilación del subsidio al diésel, conforme han pasado los días, la Conaie ha sumado otras demandas: descendimiento del 15 al 12 % del Impuesto al Valía Anexo (IVA) y mejoras en vitalidad y en educación.
Asimismo, ha incluido en la protesta su rechazo a la consulta popular del próximo 16 de noviembreen la que -por iniciativa del Ejecutante- se preguntará sobre la posibilidad de instalar una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución.
Esto ha motivado al Gobierno a tildar de “política” la protesta, que ha dejado hasta el momento un indígena fallecidovarios heridos entre las fuerzas del orden y los manifestantes, y más de cien detenidos.
La Conaie exige todavía la libertad de doce procesados por “terrorismo” que fueron detenidos tras un ataque en Otavalo (Imbabura) a una temporada de policía, donde quemaron diez vehículos.
Pero el Gobierno -que no acepta las exigencias de la Conaie sobre el diésel o el IVA– asevera que no tiene competencia en el caso de los detenidos al ser un asunto de la función procesal.
El martes, el pulso tuvo una nueva dorso de tuerca cuando manifestantes en la provincia del Cañar atacaron a pedradas la caravana presidencial, por lo que el Gobierno interpuso una denuncia por supuesto intento de homicidio al dirigente de Estado.
Los cinco detenidos en Cañar el martes fueron libre el miércoles al haberse considero ilegal su detención.
La Conaie y las protestas
En las protestas de 2019 y 2022, que se extendieron por 11 y 18 días respectivamente, la Conaie logró que los gobiernos de turno dieran marcha detrás en su pretensión de eliminar el subsidio a los combustibles. Hoy, confía en repetir ese desenlace, aunque esta vez acusa al Ejecutante de intentar dividirlos.
Esto se debe a que el Gobierno ha mantenido diálogos con otros líderes indígenas y reuniones en departamento en las que ha entregado los incentivos y compensaciones que ofreció para los más vulnerables al eliminar el subsidio al diésel.
El analista crematístico Alberto Acosta-Burneo comentó a EFE que, a diferencia de 2019 y 2022, ahora las protestas están focalizadas, no se ha paralizado la producción petrolera, la minera o las actividades de agroexportación.
Y aunque esto hace que la repercusión sea mucho más estrecha, señaló como “devastador” el impacto en Imbaburadonde, al quejido de “Fuera Noboa“, los manifestantes han represión las calles obligando a todos los comercios a cerrar sus puertas y amenazando con “tomarse Ibarra” durante el festivo.
Por ello, ciudadanos de Ibarra (renta de Imbabura) han nacido a las calles a defender su derecho a trabajar para subsistir.
Acosta-Burneo ve un “error de cálculo” de la Conaie el acaecer entrado al paro “sola (sin los transportistas) y, encima, dividida internamente”.
“En primaveras anteriores, la Conaie capitalizó sobre el descontento generalizado y la billete del resto de actores. En la hogaño, mientras el Gobierno logre que los transportistas estén fuera de la protesta, el impacto no va a ser el mismo”, opinó.
En los 18 días que lleva ahora la protesta, las actividades se han desarrollado con normalidad en la viejo parte del país.
Para el analista, una posible decisión de la situación es la negociación de las compensaciones por la aniquilación del subsidio al diésel para que éstas lleguen directamente a las comunidades.
En similar itinerario, el analista político César Barthelottidijo a EFE que una de las soluciones puede ser que “el Gobierno hable con otros actores que no sean las cabezas de la Conaie y vaya desarticulando los paros focalizados”.






