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El economista Haivanjoe Ng Cortiñas presentó de forma anticipada su ojeada económica previa a la rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, presentando su interpretación sobre los datos oficiales.
Refirió que rendir cuentas desde la mesa de los hogares y desde el saquillo de la familia es la mejor forma de entender lo que pasó en 2025, muy diverso a hacerlo desde el Salón de la Asamblea Franquista.
Crecimiento bajo y caudal débil
Ng Cortiñas calificó el desempeño financiero de 2025 como bajo y débil, al crecer escasamente 2.1%, muy por debajo del promedio histórico cercano al 5.5% y del potencial estimado en torno al 5%.
Señaló que este crecimiento fue insuficiente para crear empleo de calidad y aumentos reales de ingresos, manteniendo niveles elevados de informalidad y una caudal en estado de subutilización productiva.
Detalló que sectores esencia mostraron un desempeño prohibido, como la manufactura (1.6%), la construcción (-1.8%) y los servicios (2.7%), lo que impactó directamente en la calidad de vida de la población.
Sostiene que a ese bajo crecimiento se suma una contradicción central del año: la caudal dominicana no enfrentó escasez de divisas. Por el contrario, el sector forastero generó US$47,300 millones, el nivel más stop de la historia. Sin incautación, ese récord no se tradujo en dinamismo interno.
Apuntó que en 2025 no faltaron dólares; lo que faltó fue una política económica capaz de convertirlos en producción, empleo y bienestar, sostuvo.
Inflación golpea más a los pobres
La inflación normal cerró en 4.95%, cercana al final superior del rango meta, pero la inflación de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas alcanzó 8.2%, casi el doble.
Poliedro que los hogares de ingresos bajos y medios destinan más del 35% de su compra a alimentos, su inflación actual estuvo más cerca del 8% que del promedio franquista.
El resultado fue una inflación regresiva que castigó más a quienes menos tienen, afirmó.
Ingresos que no alcanzan
Según la Investigación Franquista Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT), el ingreso promedio por hora de la población ocupada aumentó en torno a de 2% nominativo en 2025. Sin incautación, al descontar la inflación: el salario actual cayó cerca de 3% usando la inflación normal, y más de 6% al considerar la inflación de alimentos.
En 2025 se trabajó más horas para comprar menos cosas: jornadas de hasta 45 horas semanales con ingresos que rondaron entre RD$70 y RD$90 por hora en muchos casos, reflejando la verdad de la mesa de los hogares dominicanos, explicó.
Más solvencia, menos bienestar
El economista destacó que el boleto en poder del sabido creció 14.9% en 2025, muy por encima del crecimiento del PIB y de los ingresos laborales que solo fue de un 2.0%.
Dijo que la caudal tuvo más solvencia, pero no más bienestar. El aumento del boleto se concentró en grandes empresas, intermediación financiera y estratos de mayores ingresos, mientras los hogares trabajadores enfrentaron precios más altos y pequeño poder adquisitivo.
Más compra sabido, menos crecimiento
Ng Cortiñas indicó que el Gobierno ejecutó cerca de RD$1.49 billones en 2025, el viejo nivel de compra sabido de la historia fresco. Sin incautación, ese viejo compra no se tradujo en viejo crecimiento financiero.
Explicó que la composición del compra fue determinante: el compra corriente representó en torno a del 87% del total, mientras el compra de haber escasamente rondó el 13%.







