
SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – El doctor Odalis Hernández NúñezDirector de el centro especializado en medicina reproductiva Equipo de fertilidad SFMexplicó en un artículo publicado en este portal eljaya.com una sinceridad clínica que mantiene a cientos de parejas sin conquistar un vergüenza: la fragmentación del ADN espermático, una condición «invisible» que afecta hasta al 30% de los hombres cuyos estudios convencionales de semen aparentan normalidad.
El tocólogo y experto en medicina reproductiva explicó que, históricamente, el peso del dictamen ha recaído desproporcionadamente sobre la mujer. Sin requisa, la evidencia científica confirma que el daño en el material hereditario del espermatozoo es un detonante frecuente de abortos tempranos, embriones de mala calidad y fracasos en procesos de fertilización in vitro.
Más allá del conteo de semen
«El espermograma tradicional nos dice cuántos espermatozoides hay y cómo se mueven, pero no nos dice qué calidad genética llevan adentro», sentenció el doctor Hernández.
El experto detalló que el hombre aporta el 50% de la carga genética del embrión. Si ese ADN está fragmentado (roto), aunque ocurra la fecundación, el vergüenza puede detenerse.
Causas y Soluciones
Entre los factores que disparan este daño celular, Hernández citó el estrés crónico, el tabaquismo, la obesidad, el varicocele y la existencia paterna destacamento.
No obstante, el equipo de Fertility Team SFM envió un mensaje de esperanza: la condición es tratable. «El dictamen oportuno cambia completamente el pronóstico. Existen estrategias médicas y técnicas de laboratorio avanzadas para distinguir espermatozoides sanos, pero para eso debemos dejar de ignorar el número masculino», concluyó el facultativo.







