El exfuncionario Donni Santana, condenado a 20 primaveras de prisión por la violación sexual de su hijastra de 14 primaveras, laborará como profesor en el Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD), tras cobrar un permiso gremial otorgado por un árbitro de la Ejecución de la Pena de San Cristóbal.
Según la resolución emitida por el magistrado José Samuel Arias, se autoriza la salida temporal de ex director del Consejo Franquista de Frontera, Santana desde el Centro de Privación de Confianza del 15 de Azua, bajo la modalidad de permiso gremial, y se fija como ocasión de trabajo el CARD.
El árbitro adoptó la osadía al considerar que los condenados pueden alcanzar a este beneficio luego de cumplir un tercio de la pena, en este caso, tras un cuarto, cumpliendo así las condiciones legales para la solicitud de permiso gremial.
El exdiplomático fronterizo presentó como avalista al vicepresidente del CARD, adicionalmente de un certificado de la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Beneplácito del Centro de Privación de Confianza de Azua, en la que se determinó de modo acorde que Santana cumple con los requisitos para ser favorecido con el permiso temporal en el interior del software de Medio Emancipado.
El 14 de mayo de 2020, Santana fue destituido de su cargo como director del Consejo Franquista de Frontera.
Santana fue condenado el 12 de noviembre de 2019 por el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Franquista, que lo declaró culpable de violar a su hijastra desde que esta tenía 11 primaveras, aprovechando la marcha de su hermana.
La sentencia fue confirmada el 14 de diciembre de 2020 por la Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Franquista y ratificada seguidamente por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Conciencia el 24 de agosto de 2022.
Previamente, el 4 de junio de 2019, se le había dictado medida de coerción consistente en prisión preventiva.
De acuerdo con la reproche del Ocupación Manifiesto, Santana abusó sexualmente de la último durante varios primaveras, lo que derivó en la condena definitiva de 20 primaveras de calabozo.






