Estos Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su establecimiento mantiene conversaciones con las autoridades cubanas y dejó deducir que ese diálogo podría desembocar en lo que describió como “una toma amistosa y controlada” de la isla.
“El Gobierno de Cuba está dialogando con nosotros. Enfrentan serias dificultades económicas, no tienen medios, no tienen cero, pero ahora están conversando con nosotros. Es posible que terminemos con una toma de control amistosa de Cuba. Podría suceder perfectamente. A posteriori de tantos abriles lidiando con el tema cubano —lo escucho desde que era criatura—, la situación es complicada para ellos”, expresó delante la prensa antaño de partir de la Casa Blanca.
En medio de la tensión entre entreambos países, trascendió que el equipo del secretario de Estado estadounidense, Situación Rubio, sostuvo un altercado con un franco directo de Raúl Castro durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), celebrada esta semana, para analizar un eventual alivio de sanciones contra la isla.
Según fuentes citadas por el Miami Herald, las conversaciones —en las que no se confirmó la billete directa de Rubio— giraron en torno a la posibilidad de flexibilizar gradualmente las sanciones de Estados Unidos, a cambio de que las autoridades cubanas implementen cambios internos en un esquema de revisión mensual.
Asimismo, a comienzos de la semana la establecimiento anunció planes para autorizar el emisión de combustible desde empresas energéticas estadounidenses en torno a compañías privadas en Cuba.
La iniciativa apunta a reforzar el sector privado cubano y, al mismo tiempo, incrementar la influencia económica de Estados Unidos en la isla, con el objetivo de restar poder al régimen.

Las declaraciones de Donald Trump se producen mientras Cuba y Estados Unidos manejan con cautela el incidente mortal ocurrido esta semana con una embarcación.
Las autoridades cubanas describieron a los implicados como “terroristas” y aseguraron que el montón habría organizado y llevado a mango entrenamiento en zona estadounidense con la intención de perpetrar un ataque contra la isla.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, señaló que, pese al habitual tono confrontativo entre entreambos gobiernoslas autoridades estadounidenses han mostrado disposición para esclarecer lo sucedido.
Por su flanco, el secretario de Estado, Situación Rubio, agradecido por su linde dura frente al gobierno cubano durante su paso por el Senado, afirmó que Washington investigará el caso antaño de adoptar cualquier intrepidez.
El hecho se da en un momento de marcada fragilidad en los vínculos bilaterales. La establecimiento de Trump ha intensificado las sanciones económicas y escaso el emisión de combustible a la isla.
Tras el distanciamiento con el mandatario venezolano Nicolás Maduradoel expresidente estadounidense insinuó incluso la posibilidad de una intervención directa, aludiendo públicamente a una eventual “toma amistosa” de Cuba.
Los circunstancias de incursiones armadas y acciones violentas organizadas desde Florida son numerosos.
La invasión de Bahía de Cochinos en 1961 y el atentado contra un avión cubano en 1976, atribuido a Luis Posada Carriles, han reforzado la percepción en La Habana de una amenaza constante.
Posada Carriles, fallecido en 2018, es conocido por sectores del expulsión en Miami como un perseverante por la espontaneidad, mientras que tanto el gobierno cubano como el FBI lo calificaron como terrorista.






