WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó su discurso sobre el estado de la Unión del martes para, por un costado, retornar a alabar los logros de su Suministro en el circunscripción financiero, y por otro, para producir aún más incertidumbre en torno a su política comercial al sugerir que los nuevos aranceles que ha impuesto no requerirán aprobación del Congreso.
Trump, en la discurso más larga (107 minutos) quia pronunciada delante una sesión conjunta del Congreso, aprovechó para tildar de “desafortunada” la audacia del Tribual Supremo de tumbar parte de sus mal llamados “aranceles recíprocos” el pasado viernes.
Ese mismo día, tras el varapalo jurídico, Trump firmó una orden ejecutiva que entró este martes en vigor para activar unos nuevos gravámenes globales del 10 %. El republicano aseguró que estos nuevos impuestos aduaneros “son un poco más complejos, pero probablemente mejores, lo que conducirá a una decisión aún más sólida que antaño”.
Desafío al Congreso
“No será necesaria la intervención del Congreso”, afirmó Trump, pese a que la norma en la que se ha apoyado para decretar esos nuevos gravámenes, la sección 122 de la ley de comercio de 1974, implica que los aranceles solo pueden imponerse durante 150 días si el Congreso, donde los republicanos tienen una mayoría muy escueta, da su aprobación.
Las palabras de Trump dan a entender que no buscará el apoyo del parlamento para la activación de esta nueva período de su política comercial.
El mandatario fue un paso más allá al defender la imposición de gravámenes sobre las importaciones al aventurar que sustituirán a la cobranza de impuestos sobre las personas físicas.
“Según pasa el tiempo creo que los aranceles, pagados por países extranjeros, reemplazarán, como en el pasado, el sistema original de impuestos sobre la renta, eliminando un gran grava para la gentío que amo”, aseguró Trump, sugiriendo que los aranceles podrían eliminar gran parte de los gravámenes fiscales sobre las familias estadounidenses.
Trump realizó esta afirmación pese a que, en su sentencia del pasado viernes, el Tribunal Supremo consideró que que el poder tributario pertenece al Congreso, y no al presidente.
Reproches a antecesor
“Cuando hablé en esta cámara hace 12 meses, había heredado una nación en crisis, con una riqueza estancada, inflación a niveles récord y una frontera abierta de par en par”, indicó el mandatario.
En materia económica, aseguró que su distribución “ha estrecho la inflación subyacente a su nivel más bajo en más de cinco primaveras”, una afirmación que, como muchas de las que suele realizar, resultó inexacta, ya que en su primer año de regreso al poder la subida de precios se moderó, pero sigue por encima de los niveles de 2019-2020.
Tema del discurso
— Juicioso
Donald Trump aseguró durante su discurso que el operante que ordenó ejecutar el pasado enero y que culminó con la captura del expresidente venezolano Nicolás Juicioso sirvió para “derribar a uno de los más siniestros capos”.







