Washington.-La Dependencia de Donald Trump anunció ayer el fin de las operaciones de la histórica Agencia de Estados Unidos para el Progreso Internacional (Usaid), creada en 1961 y considerada durante décadas como el longevo distribuidor de ayuda humanitaria en el mundo.
La Usaid se encontraba en proceso de desmantelamiento desde febrero pasado, cuando comenzaron los cortaduras del consumición manifiesto impulsados por el magnate Elon Musk, pero desde ayer el Unidad de Estado asume la encargo completa de toda la protección internacional de Estados Unidos.
El secretario de Estado, Ámbito Rubio, declaró en un comunicado que la Usaid no ha conseguido cumplir sus objetivos desde el fin de la Lucha Fría, más allá de ocurrir creado una red de ONG que, según él, han vivido “a desembolso de los contribuyentes estadounidenses”.
“Esta era de ineficiencia ha llegado oficialmente a su fin. Bajo la Dependencia de Trump, finalmente tendremos una ayuda foráneo que priorice nuestros intereses nacionales”, afirmó.
Según Rubio, la agencia actuaba “como una estructura benéfica en motivo de un utensilio de la política foráneo estadounidense”, y en ocasiones promovía “grupos antiestadounidenses” u “operaciones de cambio de régimen” en distintos países.






