La sala de operaciones del King’s College Hospital en Londres fue escena de un hecho inusual: Denise Bacon, una terapeuta del acento y habla retirada de 65 primaveras, interpretó melodías con su clarinete mientras un equipo de neurocirujanos intervenía su cerebro.
El objetivo era permitir a los especialistas observar en tiempo verdadero cómo la incitación cerebral profunda mejoraba de inmediato la destreza de sus manos, afectadas por la enfermedad de Parkinson.
El procedimiento, realizado días antes por el profesor Keyoumars Ashkan y su equipo, marcó un avance en la personalización de terapias para pacientes con trastornos del movimiento, según informó el King’s College Hospital. (Fuente…)






