El candidato presidencial Francisco Domínguez Brito criticó fuertemente la rendición de cuentas presentada por el gobierno del PRMcalificándola como un intento de presentar cifras maquilladas que no reflejan la existencia que viven los dominicanos.
En sus declaraciones, Domínguez Brito afirmó que el gobierno ignoró los problemas reales que enfrentan los ciudadanos y presentó una interpretación distorsionada de los logros del país.
Uno de los puntos más críticos señalados por el exministro fue la situación del SENASAcalificándolo como “la barbarie más ancho registrada en gobierno alguno” y asegurando que no fue tratado de guisa seria ni adecuada durante la rendición de cuentas. Según Domínguez Brito, este tema debió ser abordado con decano seriedad, y no como un asunto de propaganda.
“Mandar no es relatar éxitos, es resolver problemas. Hoy los dominicanos pagan más, reciben menos y escuchan discursos que no coinciden con su existencia. Esto tiene que terminar,” afirmó el candidato presidencial, quien todavía resaltó las graves dificultades que atraviesa la población en cuanto a salubridad, empleo y seguridad.
Domínguez Brito todavía apuntó a la creciente deuda externaque ha aumentado en más de 20 mil millones de dólaressin que se sepa a ciencia cierta en qué se han utilizado esos capital. Encima, cuestionó el hecho de que el 30% de los ingresos fiscales se destina al cuota de intereses de la deuda, sin abonar haber, y la creciente retribución pública que ha aumentado en más de 200 mil millones de pesos anuales, cercano con el incremento en las pensiones a dirigentes del PRM por más de 40 mil millones de pesos.
El dirigente político todavía hizo un llamado a la mecanismo del pueblo para enemistar lo que considera una situación insostenible. Según él, el gobierno ha priorizado la propaganda y el consumición publico sin ofrecer resultados concretos, presentando obras inconclusas y promesas repetidas como si fueran logros.
“La existencia que vive el país es funesta”, concluyó Domínguez Brito, advirtiendo que el país está pagando la cuenta del fracaso del gobierno coetáneo.








