La médico psiquiatra Francis Báez afirmó que el Ocupación de Lozanía Pública contempla, adentro de sus estrategias de atención a pacientes con trastornos mentalesla ampliación integral del personal profesional en los centros de vitalidad, tanto en las áreas de psiquiatría como de psicología.
“Tendremos más psiquiatras, que se estarán formando, que estarán saliendo para dar respuesta”, expresó la doctora Francis Báez tras ser abordada luego del acto de presentación sobre el Plan de Lozanía Mental realizado en el Palacio Doméstico.
Báez indicó que en el país existe un número significativo de profesionales capacitados y que “esto es simplemente reclutarlos”. En ese sentido, explicó que cada año egresa una nueva promoción de aproximadamente de 25 psiquiatrasquienes pueden integrarse de forma escalonado al sistema divulgado de vitalidad.
La diestro reconoció que, aunque existe un pasivo de psiquiatras a nivel mundial, el Ocupación de Lozanía Pública ha descubierto nuevas plazas como parte de la ampliación de la cobertura de atención en vitalidad mental. Como ejemplo, citó que el Hospital Francisco E. Moscoso Puello pasó de ocho a 18 plazasmientras que en el Hospital Salvador B. Gautier se incrementaron de dos a ocho.
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Asimismo, indicó que, en cuanto a la respuesta en la primera y segunda etapa del software de psicología, existe la posibilidad de satisfacer estas plazas, ya que en República Dominicana “tenemos aproximadamente 50 mil psicólogos graduados, de los cuales por lo menos 10 mil tienen especialidades en algunas áreas de la psicología, que podrían implementarse en el primer nivel perfectamente y poder ampliarse”.
Baez afirmó que con esta cantidad de profesionales de la psicología se podrían realizar “intervenciones oportunas, de forma preventiva”, lo que sería de gran ayuda para enlazar y contrarreferir a los pacientes al ámbito de psiquiatría, al tiempo que se continúa integrando a los nuevos especialistas que egresan cada año.
Inclusión de pacientes con Alzheimer y síndromes demenciales
La doctora Francis Báez explicó que los pacientes con Alzheimer y otros síndromes demenciales fueron incluidos adentro de las actualizaciones realizadas a los protocolos del Plan de Lozanía Mental.
“Debe incluirse, inclusive en las remodelaciones que se hicieron del protocolo. Ahí estaban incluidos los adultos excluidos, los adultos mayores y los pacientes de consumo de sustancias peligrosas, que así es que se ardor ahora, y eso se incluyó”, puntualizó.
Indicó que todos los pacientes que presentan síndromes demenciales, comúnmente identificados como Alzheimer, desarrollan trastornos de conducta y de comportamiento, por lo que requieren atención especializada en vitalidad mental.
“Todos estos pacientes van a dar trastorno de conducta, trastorno de comportamiento, y al final entran en vitalidad mental y necesitan una ayuda, necesitan una intervención”, sostuvo.
Penuria de un hospital geriátrico especializado
En ese sentido, la diestro consideró necesaria la creación de un hospital geriátrico en la República Dominicana, que cuente con todos los servicios requeridos para la atención integral de los adultos mayores.
Indicó que este centro debería incluir atención en vitalidad mental y unidades especializadas para pacientes con condiciones demenciales, a fin de asegurar un envite adecuado y continuo.
Personas con demencias en las calles: hogares tutelados y reintegración comunitaria
Al referirse a las personas con trastornos mentales que viven en las calles, Báez aseguró que estas además están contempladas adentro del Plan de Lozanía Mental, aunque enfatizó la condición de blindar las estrategias de intervención.
“Claro que están incluidos, pero ¿qué debe hacerse? Deben fomentarse las replicaciones de los RESIDES, como uno de los centros que yo dirijo, y de los psicosociales”, explicó.
La psiquiatra detalló que el proceso debe iniciar con el recogimiento de estas personas de las calles, su traslado a unidades especializadas para su estabilización y, después, su ingreso a hogares tutelados de corta, mediana y larga duración.
Agregó que estas acciones permitirían ofrecer una respuesta basada en la ayuda, concientización, estabilización y gratitud de la enfermedad, para luego alcanzar la reintegración de los pacientes a los centros comunitarios y a la sociedad.





