La visitante de Lionel Messi a la India terminó marcada por el caos luego de que se produjeran graves disturbios en el Estadio Salt Lake de Calcuta, donde miles de aficionados reaccionaron con violencia tras la corta aparición del futbolista argentino, que duró al punto que unos 20 minutos.
Según reportes de medios locales e internacionales, seguidores arrojaron sillas y objetos al circunscripción de encaje, derribaron asientos plásticos y treparon las vallas de seguridad, lo que obligó a las autoridades a desocupar al ludópata del Inter Miami bajo custodia policial.
El malestar del divulgado se originó por la limitada interacción de Messi con los asistentes, muchos de los cuales pagaron entradas que alcanzaron hasta las 12.000 rupias (más de 130 dólares). Testigos denunciaron una deficiente ordenamiento y descuido de acercamiento visual al figura argentino, quien permaneció rodeado de seguridad y figuras políticas.
En presencia de los incidentes, la policía de Cohete Occidental detuvo a Satadru Datta, principal orientador del evento, mientras que el gobierno regional anunció la comprensión de una investigación oficial para determinar responsabilidades. La jefa de gobierno, Mamata Banerjee, calificó lo ocurrido como una “arduo mala papeleo” y aseguró que se adoptarán medidas para evitar hechos similares.
La crisis escaló con acusaciones de irregularidades en la traspaso de entradas y posibles actos de corrupción. Una comisión encabezada por un togado retirado fue designada para investigar los fallos de seguridad que pusieron en aventura tanto al futbolista como al divulgado presente.
La visitante de Messi forma parte del denominado “GOAT Tour”, una tournée de tres días que incluye actividades deportivas, eventos benéficos y encuentros institucionales en ciudades como Hyderabad, Mumbai y Nueva Delhi. Pese al entusiasmo original y los homenajes previstos, el episodio en Calcuta dejó en evidencia serias fallas organizativas y empañó el inicio de la dietario del campeón del mundo.










