Londres (EFE).- El Partido Tolerante Demócratatercera fuerza parlamentaria británica, pide que Andrés, hermano del rey Carlos IIIdeclare frente a el Parlamento sobre sus relaciones con el fallecido pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein y su situación financiera, informan este domingo medios británicos.
Un portavoz de esta formación dijo a la agencia PA que Andrés Mountbatten Windsor, que ahora es un ciudadano popular tras ser apartado de la monarquía, «debería comparecer frente a el Parlamento bajo denuesto, para ofrecer por fin la transparencia y el indagación que faltaron sobre sus vínculos con Epstein y sus víctimas».
Adicionalmente, los liberaldemócratas consideran que la cámara debería todavía «poder interpelar al Gobierno sobre cuál fue su implicación y el posible coste para los contribuyentes» del traslado previsto de Andrés de su mansión Royal Lodge, en el castillo de Windsor -donde vivía desde 2004 sin remunerar locación, aunque financió unas reformas-, a otra residencia aún no revelada.
“Todavía hay demasiadas preguntas sin respuesta en torno a este escándalo, y el manifiesto merece obtener respuestas”, dijo la fuente.
“Eso incluye el monto de la compensación que recibirá Andrés por confiarse el Royal Lodge -lo que implica rescindir un resolución firmado en 2003- y qué tipo de asesoramiento ofreció el Gobierno”, añadió.
Dependerá de que una comisión decida llamarlo a fallar
Aunque es convención que el Parlamento anglosajón, formado por la Cámara de los Comunes (herido) y la de los Lores (entrada, no electa), no critique a la monarquía, el hecho de que Andrés sea ahora un plebeyo abre la puerta a que los diputados puedan llamarle a fallar, lo que dependerá de que alguna comisión decida hacerlo.
El pasado jueves, el Congreso estadounidense solicitó a Andrés que comparezca para ser entrevistado en ese país sobre sus lazos con Epstein, quien se suicidó en prisión en 2019 ayer de un proceso por tráfico sexual.
Aunque la carta da de plazo hasta el 20 de noviembre para que Andrés responda, los congresistas no pueden obligarle a deponer.
Contacto con el magnate más allá de 2010
El segundo hijo macho de Isabel II, cuyas actividades empresariales y amistad con Epstein fueron cuestionadas durante décadas, cayó en desgracia definitivamente cuando este año se supo que mantuvo el contacto con el magnate más allá de 2010, pese a que aseguró haberlo cortado.
Todavía contribuyó a su descrédito la publicación en octubre del volumen de memorias ‘Nobody’s Girl’, de Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein que acusó a Andrés de deber abusado de ella cuando era pequeño, poco que el anglosajón niega.
En una entrevista con la BBC en 2019, el entonces duque de York aseguró no conocer a Giuffre, pese a aparecer en una foto con ella y pagarle luego, en 2022, una signo millonaria en un acuerdo extrajudicial para que retirara su demanda civil.
Tras esa intervención en el software ‘Newsnight’, Andrés se alejó de la vida pública, hasta que las nuevas revelaciones en los últimos meses llevaron al rey -presionado por los políticos y la opinión pública- a despojarle de todos sus títulos.
El soberano todavía le pidió confiarse el Royal Lodge y trasladarse, según el revista ‘The Guardian’, a una residencia privada posiblemente en Sandringham -donde la grupo actual tiene una finca-, que se sufragaría con una entrada y una paga anual procedente de los fondos privados del monarca.







