
Soraya Suárez I Foto: fuente externa
La diputada oficialista Soraya Suárez expresó este martes que el presidente del Partido Revolucionario Flamante (PRM), José Ignacio Palizadebió ofrecer disculpas al país por permitir que la estructura presentara en sus boletas electorales tantas personas cuestionadas y otra ya extraditadas por su presuntos vínculos con el narcotráfico.
Suárez, representante de Santiago, reaccionó a las declaraciones emitidas por Paliza la perplejidad del lunes, cuando llamó a los políticos ligados al narcotráfico a “entregarse”, sin importar el partido al que pertenezcan. Para la legisladora, esa postura debió ir acompañada de un agradecimiento de responsabilidad por parte de la dirección del PRM.
“El PRM debería hacer una profilaxis interna, vivo y efectiva, y el que tenga que irse del partido que se vaya. Esto no puede continuar así en este país”, sostuvo.
La diputada señaló que la estructura gobernador debió ser más estricta en la selección de candidatos, limitando la décimo de personas con cuestionamientos para proteger la credibilidad del sistema de partidos. A su cordura, lo que ocurre actualmente debe servir como alerta para emprender una depuración profunda.
“No es verdad que nosotros prometimos un cambio para que las cosas que pasaban en el pasado siguieran pasando. Y proponer hoy: ‘pasó, se lo van a soportar preso’ no es suficiente. Debimos proponer: ‘lo dejamos ocurrir, lo hicimos mal y le pedimos excusa a la nación’”, declaró.
Se recuerda que en su intervención, Paliza afirmó que los casos recientes relacionados con el narcotráfico no deben interpretarse como un detrimento institucional, sino como evidencia de que en la República Dominicana “la ley finalmente actúa sin pedir permiso, sin mirar colores y sin detenerse frente a ningún poder”.
Reconoció la indignación ciudadana y expresó que él mismo comparte ese sentimiento “como dominicano, como servidor sabido y como presidente de un partido político”. Señaló que lo ocurrido “no solo molesta, sino que duele”, y que entiende a quienes hoy vuelven a preguntarse si todos los políticos son iguales. Sin retención, afirmó de guisa categórica que “no, no todos somos iguales.”






