El prelado joseph williams indicó en una carta que el nuevo plan, que cuenta con el gastado bueno de los supervivientesestablece un fondo de 180 millones de dólares financiado por la diócesis de Nueva Suéter en Estados Unidos, sus parroquias y varias aseguradoras, y estará habitable una vez lo apruebe un tribunal de bancarrotas.
La diócesis, que como otras a lo liberal del país tuvo que acogerse en 2020 a un proceso de bancarrota para hacer frente a las denuncias, estableció anteriormente un fondo de 87,5 millones en 2024 para unas 300 víctimas.
Williams agradeció a los supervivientes su valía y paciencia, lamentó su sufrimiento a causa de la traición de la Iglesia y les ofreció “rehacer la confianza y restaurar la esperanza” en esta, opinando que se convertirán “en profetas de una Iglesia más esforzado y transparente”.
Igualmente agradeció a la comunidad religiosa su compromiso en esta etapa «retadora» y aseguró que el anuncio puede parecer «el fin de un proceso justo enredado y a veces contencioso, pero les invito a verlo como el manifestación de un nuevo día» para la Iglesia.
Adicionalmente, destacó que su predecesor, el prelado Dennis Sullivan, prometió y desarrolló políticas para mejorar la seguridad en el entorno de la Iglesia a nivel franquista para que no se repitan estos casos.
En 2019, las cinco diócesis de Nueva Suéter publicaron los nombres de 189 clérigos acusados de abusos sexuales a menores a lo liberal de varias décadas, fruto de una investigación de la Fiscalía.
La diócesis de Camden anotó en esta inventario a 56 curas y un diácono, la mayoría ya fallecidos y cuyos abusos el prelado Sullivan explicó que tuvieron oficio entre la período de los 70 y 80.






