Dinamarca. – primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, pidió este domingo al Gobierno estadounidense que deje de divulgar «amenazas» cerca de Groenlandia, a posteriori de que el presidente Donald Trump reiterase de nuevo su interés por este zona autónomo danés.
«Urjo a la parte estadounidense a detener las amenazas cerca de un asociado históricamente reprimido y contra otro país y otro pueblo, que claramente ha dicho que no está a la traspaso», dijo Frederiksen en un comunicado enviado a varios medios daneses.
Frederiksen señaló que no tiene «sentido» que Estados Unidos hable de que es necesario hacerse con Groenlandia y que no tiene «ningún derecho» a anexionarse uno de los tres territorios que forman la señal Mancomunidad del Reino (Dinamarca, Groenlandia y las Islas Feroe).
Dinamarca y, luego, incluso Groenlandia son parte de la OTAN y están protegidas por sus garantías de seguridad, afirmó Frederiksen, quien recordó que Copenhague y Washington tienen un acuerdo de defensa firmado desde hace décadas y que Dinamarca ha hecho inversiones «notables» en seguridad en el Ártico.
Las declaraciones de Frederiksen se producen a posteriori de que Trump insistiera de nuevo en que Estados Unidos «necesita» Groenlandia en una entrevista con The Atlantic.»Necesitamos Groenlandia, sin duda», dijo Trump en la entrevista, en la que aseguró que la isla está «rodeada de buques rusos y chinos».
La política conservadora estadounidense y exdirectora de comunicación de Trump Katie Miller había compartido incluso en las últimas horas en sus redes sociales una imagen de Groenlandia cubierta por la bandera de EE.UU. y la palabra «soon» (pronto).»
La imagen que Katie Miller ha compartido, en la que Groenlandia aparece cubierta por una bandera estadounidense, no cambia cero. Nuestro país no está en traspaso y nuestro futuro no se decide en las redes sociales», señaló en un escrito en Facebook el presidente autónomo groenlandés, Jens-Frederik Nielsen.
Nielsen defendió que las relaciones entre países y pueblos se construyen desde el «respeto» y basándose en el derecho internacional, y no en gestos simbólicos «que ignoran nuestro status y nuestros derechos».







