Nueva York. El rapero Sean Combs, conocido como Diddyserá sentenciado mañana en Nueva York sin el peso de la sujeción perpetua sobre sus hombros, tras ser exonerado de los cargos más graves que afrontaba. Combs, de 55 primaveras, ha pedido comparecer en presencia de el árbitro federal Arun Subramanian en la audiencia, una valor inusual en el intérprete que durante el proceso legislativo prefirió no pronunciarse.
Los jurados le absolvieron el pasado julio de los delitos más graves que se le imputaban, por crimen organizado y tráfico sexual, que podrían haberle acarreado una pena máxima de sujeción perpetua.
Pero le declararon culpable de dos cargos de transporte para practicar la prostitución, por los que enfrenta hasta 20 primaveras de prisión.
El equipo lícito de Diddy -encabezado por el mediático Marc Agnifilo- solicitó recientemente al árbitro la anulación de estos dos cargos o admisiblemente la celebración de un nuevo querella. Sin bloqueo, Subramanian rechazó este martes la propuesta y mantuvo la aniversario de sentencia para mañana. Las propuestas de fiscalía y defensa
La fiscalía ha pedido para él no menos de merienda primaveras en prisión por “décadas de alcaldada” y otras conductas delictivas en las que, aseguran, incurrió el rapero.

En una carta enviada a Subramanian esta semana, la fiscalía apunta que Diddy requiere una pena sustancial porque “no muestra rectificación” y “justifica sus abusos” como si estos fueran el resultado de relaciones mutuamente tóxicas.
La recomendación de la fiscalía difiere notablemente de la de sus abogados, que han solicitado una sentencia de no más de 14 meses en prisión.
En su caso, la defensa señala que Diddy debe ser sentenciado nada más “por las razones por las que el junta lo declaró culpable».
El rapero permanece recluido en un centro penal de Brooklyn (Nueva York) desde su detención en septiembre de 2024, con lo que ya prácticamente habría cumplido la pena que piden para él sus abogados.
Víctimas y defensores de Diddy

El afirmación fortuna de este querella fue el de la cantante Cassie Ventura, que mantuvo una relación sentimental de idas y venidas con Combs durante merienda primaveras.
Durante el proceso, Ventura acusó a Diddy de agredirla física y sexualmente y de obligarla a participar en maratones sexuales con prostitutos a los que él mismo denominaba “freak offs».
Del mismo modo, una mujer anónima que testificó bajo el seudónimo genérico de Jane y que fue pareja de Combs entre 2021 y 2024, dijo que este la forzaba a participar en estos “freak offs”, que podían durar días y en los que los dos ingerían una gran cantidad de drogas.
En los últimos días, Ventura ha escrito una carta a Subramanian en la que ahonda en el impacto que tuvieron sobre ella las acciones de Diddy y pide que la sentencia se adecúe a la “recaída de los cargos».
“Todos los días tengo pesadillas y sigo necesitando tratamiento psicológico para deliberar con mi pasado. Me preocupa que Combs o sus cómplices vengan a por mí o a por mi tribu”, escribió.

Otras víctimas de Diddy, como Capricorn Clark, antigua empleada del rapero, o una exasistenta que compareció bajo el seudónimo de “Mia”, incluso han solicitado a Subramanian que dicte una pena sustancial contra Combs.
En su caso, “Mia” ha pedido por otra parte intervenir de nuevo en presencia de el tribunal este viernes.
En contraposición, familiares y conocidos de Diddy como su matriz, seis de sus hijos y la incluso rapera Yung Miami, han escrito al árbitro describiendo al rapero como una persona “cariñosa” que ayudaba a los demás “personal y profesionalmente” y pidiendo su osadía.
Entre los defensores de Combs se encuentra Virginia Huynh, una de las víctimas que figuraban en la reproche de la fiscalía y que acusó a Diddy de obligarla a participar en los mencionados “freak offs».
Huynh, que finalmente no se personó en el tribunal durante el querella, pidió en agosto a Subramanian que concediera la osadía bajo fianza al que es ahora su expareja, asegurando que este “reconoció” sus errores y se comprometió a tomar “mejores decisiones en el futuro».






