La seccional de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) de Boca Chica suspendió una huelga convocada para el pasado lunes en las 43 escuelas del municipio en atención a un llamado a discutir las demandas formulado por el Tarea de Educación.
El diálogo es todavía la mejor vía para dirimir conflictos y alcanzar acuerdos. La huelga debe estar como un apelación extremo. Pero en el caso del paro convocado por los sindicalistas de Boca Chica hay que poner los puntos sobre las íes. Atenta contra el derecho a la educación que la seccional promueva la suspensión de la docencia en demanda de la construcción, reconstrucción, remozamiento y suministro de planteles escolares.
El ministro de Educación, Luis Miguel De Campsha sido condescendiente con los educadores que abandonan sus obligaciones y por las que se les paga en atención a un llamado a huelga. Es tiempo de que las autoridades todavía asuman su responsabilidad de aplicar la ley a los profesores que interrumpen la docencia sin causa justificada.
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El presidente de la ADP, Eduardo Hidalgoparece no preocuparse por la calidad de la enseñanza. Lo suyo ha sido utilizar el sindicato como utensilio y trampolín político sobre la cojín del chantaje a las endebles autoridades educativas. No hay duda de que el diálogo es la vía más civilizada para asaltar las urgencias del sector educativopero la suspensión de docencia es el peor apelación para mejorar las condiciones del sector educativo.






