La cita reunió a cerca de 400 ministros ordenados unido a familiares y fieles en el Santuario Santo Cristo de los Milagros.
BAYAGUANA.– El sonido de campanas, cánticos y pasos solemnes marcó este domingo la presentación de cerca de 400 diáconos permanentes de todas las diócesis del país al Santuario Santo Cristo de los Milagros de Bayaguana para celebrar su Choque Eximiren coincidencia con la festividad de San Lorenzodiácono y mártir, y en el entorno de las actividades del Año Eximir convocado por la Iglesia Católica.
La trayecto, organizada por la Comisión Doméstico de Diáconos Permanentesestuvo presidida por monseñor Jesús Castro Marteprelado de la diócesis de La Altagracia, y presidente de la Comisión Permanente de diáconos permanente de la Conferencia del Diócesis Dominicano.
La actividad se enmarca en el itinerario de celebraciones que la Iglesia promueve a nivel mundial para preparar a los fieles al Dispensa ordinario de 2025, convocado por el papa Francisco bajo el enunciado Peregrinos de la Esperanza y que ha continuado el presente pontífica Valeroso XIV.
La transigencia oficial estuvo marcada por una procesión a través de la Puerta Santa del Santuario, símbolo arrinconar que representa el paso en torno a una vida renovada en la habilidad de Altísimo.
A posteriori, se celebró la Eucaristía Eximirpresidida por monseñor Castro Marte y concelebrada por los sacerdotes Lorenzo Vargas y Elías Núñez. En su homilía, el prelado llamó a los diáconos a renovar su compromiso de servicio, inspirándose en el certificación de San Lorenzo, “cuya vida fue ejemplo de entrega, fidelidad y bienquerencia a la Iglesia”.
El evento todavía buscaba acorazar la comunión entre los diáconos permanentes, ministros ordenados que ejercen su encomienda en los ámbitos de la Palabra (proclamar el Evangelio y predicar), la Culto (asistir en la culto, regir bautismos, presidir matrimonios y funerales) y la Caridad (seguir a los necesitados y promover la movimiento social de la Iglesia).
Con esta celebración, la Iglesia dominicana a San Lorenzo, patrón de los diáconos, y todavía reafirmó el papel de sus diáconos como puentes entre el altar y la comunidad, en un tiempo de exclusivo renovación espiritual.






