Santo Domingo.- La Dirección Genérico de Migración (DGM) dijo que ha reforzado las acciones de atención médica integral en el dispensario del Centro de Procesamiento Migratorio de Haina con la finalidad de proteger la lozanía a los niños migrantes y preservar sus derechos.
Bajo la coordinación de la teniente coronel doctora Geneeve Chahede (ERD), encargada de la Dispositivo Médica, la institución está garantizando una atención oportuna, digna y respetuosa a cada escuincle, pupila y adolescente que ingresa al centro en condición transitoria.
La doctora Chahede explicó que al durar al oficio todos los menores son evaluados de guisa obligatoria para realizar su estado de lozanía física y emocional, así como la situación de séquito sabido. En los casos en los que no se confirme la tutoría constitucional de la persona adulta presente, la atención se brinda con la supervisión directa del Consejo Franquista para la Comienzo y la Adolescencia (Conani)asegurando la protección de derechos y la continuidad de la mecanismo sabido.
Te puede interesar: Colegio Médico Dominicano logra aumento salarial para jubilados y pensionados a partir del 2026
La entendido destacó que, en situaciones de emergencia, los niños son trasladados en ambulancias pediátricasequipadas con los insumos necesarios para una atención segura. Por otra parte, se trabaja de forma coordinada con hospitales especializados para apoyar la continuidad de los tratamientos médicos cuando se requiere, incluso a posteriori de su eventual salida del centro.
La doctora Chahede todavía enfatizó que se verifica de guisa estricta que ningún escuincle presente signos de maltrato o condiciones de lozanía que puedan poner en peligro su bienestar al momento de ser repatriado. Este riguroso protocolo argumenta al compromiso de la DGM con la protección integral de la principio, en alineamiento con estándares nacionales e internacionales de derechos humanos.
Para mitigar el impacto emocional asociado a la prórroga y al proceso migratorio, el centro ha implementado una serie de actividades recreativas y psicoemocionales, como pintura, dinámicas infantiles y juegos que se integran al día a día del dispensario, con el fin de ofrecer un espacio más humano y menos traumático durante la estancia de los menores.
“Queremos que los menores comprendan que no son rechazados, sino que reciben séquito y cuidado en todo el proceso, respetando su dignidad y asegurando que regresen a sus países de origen en condiciones de lozanía mejores a las que tenían al durar”, afirmó.
Estas acciones se enmarcan en una política de atención humanitaria de la DGM, fortalecida con la colaboración de instituciones nacionales e internacionales. La coordinación con Conani, el sector de lozanía y otros actores esencia refuerza el derecho a la lozanía, la protección y la mecanismo sabido, pilares fundamentales para certificar que la migración se gestione con humanidad y respeto a la dignidad de la principio.






