Desde el Estado no debía permitirse un atropello similar, pero gobierno vienen y gobierno van y se repite la misma historia: todos los abriles cambian los libros de textos.
Un solo responsable: Ocupación de Educación. Otra institución que viene ensayando una conducta parecida es la Juntura Central Electoral.
En los últimos abriles el maniquí de actas de nacimiento, de divorcioo, de defunción y de examen se ha modificado en múltiples oportunidades.
Muchos dominicanos, en presencia de una emergencia para determinado trámite, no pueden usar un relación guardada en la casa, porque ese maniquí fue cambiado. Tienen que presentarse a solicitar una nueva. Es una fiesta y los medios callan.
Se tráfico de cambios frecuentes de diseño que representan muchos millones de pesoslo que podría desnudar una posible búsqueda de un organismo que propiamente no es colector, no transfiere mínimo, contrariamente recibe un presupuesto mensual, que suele subirse cada año a través de las cámaras legislativas. Y cada cuatro abriles, con motivo de los certámenes electorales, a la JCE se le otorga una partida multimillonaria adicional, la cual se justifica en la medida en que se haga un montaje ejemplar, realice su rol de árbitro y garantice equidad entre las opciones políticas participantes, porque es una forma de vigorizar la institucionalidad y, en consecuencia, la democracia.
En un entrenamiento de objetividad hay que registrar que la JCE contó los sufragios tal cual fueron emitidos en la contienda del 19 de mayo de 2024.
De los cinco jueces, hay cuatro que repitieron y es muy posible que lo merezcan, pese a que hubo delitos electorales sin sancionar, como son la importación de cientos de miles de cédulas y centenares de tránsfugas políticos.
Por otra parte, hubo un consumición en publicidad gubernativo desproporcionado. Se requería longevo control.
Hay que interceder, de igual formapor el proporcionado cumplimiento de las leyes electorales y castigar todos los delitos, porque la comisión de los mismos contribuyó a una contención del 46%.
Por otro flanco, la JCE afecta sensiblemente al dominicano escueto, con el aumento del 50% del costo de las actas, sean estas de arranque, de casamientode defunción o de examen.
Todas fueron aumentadas de 400 a 600 pesosincluyendo las escolares que ayer no pagaban.
¿Por qué no ofreció una explicación y en caso de requerir bienes adicionales apelar a la ayuda estatal y no castigar a un pueblo indefenso?
¿Cómo puede testimoniar la JCE un atropello similar, si, según se dice, tiene todos sus gastos cubiertos mediante el presupuesto que se le otorga? Hasta la tinta y el papel que usa, para la teledifusión de actas está en el patrimonio que por ley se le otorga.
A la JCE se le podría exonerar un plazo simbólico de 50 pesos, pero 600 resultan inaceptables. Y de no echar para antes esa impopular medidaprocede que sus miembros sean entregadose les haga litigio e inclusive el Senado haga una nueva escogencia.
Se tráfico de poco muy elemental: la teledifusión de un relación a un criatura recién nacido tiene carácter de obligacióncomo es obligatoria el relación escolar. La población podría apoyar, con razón, la destitución de los jueces de la JCE.





