El sonido de los aplausos sustituyó por un instante el silencio en la Parroquia La Sagrada Tribuen La Villa Olímpica de San Francisco de Macorís.
Allí, entre lágrimas, abrazos y música, se rindió homenaje a Henry Hierromúsico, productor y formador que falleció en su ciudad oriundo tras una larga batalla contra el cáncer.
El división del velorio no fue casualidad. Henry fue durante diez primaveras preceptor de música en la escuela Divina Providenciainstitución con la que mantuvo un afinidad entrañable.
Cada mañana llegaba con una sonrisasaludando a todos —maestros, conserjes y estudiantes— y pidiendo que lo llamaran simplemente Enrique. “No quería que le dijeran preceptor, solo Henry”, recordó una compañera, subrayando su sencillez y su simpatía por enseñar.
Entusiasmado homenaje
Durante la ceremonia, sus miembros de la clancolegas y antiguos alumnos le rindieron homenaje. Estuvieron presentes su hijo Cris Hierropianista de Alejandro Sanz, y su hermano Willy Hierro, quienes compartieron palabras cargadas de emoción.
La culto fue presidida por Francisco Ozoria, miltrado de Santo Domingoquien destacó la entrega, alegría y fe con que Henry vivió y sirvió a los demás.
Más allá del clase, Henry Hierro dejó una huella imborrable en la música dominicana.
Nacido en San Francisco de Macorísfue uno de los fundadores de la banda La Gran Manzanaagrupación que debutó en 1983 y aportó nuevos colores al auge del merengue en los primaveras ochenta, marcando una época con su estilo fresco y urbano.
Adicionalmente, el preceptor Henry Hierro produjo música para artistas como Rubby Pérez, Los Toros Band, Héctor Acosta, Los Hermanos Rosario y Jackeline Estévez, entre muchos más.
En su despedidala comunidad que lo vio crecer y enseñar se reunió para celebrar su vida.
Entre acordes, oraciones y memorias, quedó claro que Henry no solo formó músicos, sino todavía personas que aprendieron de él que la verdadera proporción está en existir con alegríahumildad y pasión.






