La pequeña Brianna.
El caso de un chico de tres abriles. Brianna Genao GonzálezRecientemente se publicó que fue víctima de secuestro, asalto sexual y crimen por parte de dos tíos, hermanos de su matriz.
La violencia sexual contra niñas y adolescentes menores de 19 abriles va en aumento en el país, según datos de la “Indagación Doméstico de Agresiones Sexuales Contra Mujeres” (Cipaf 2024). Ha habido un aumento del 53,8% en la tasa de casos de violencia sexual entre niñas y adolescentes de 10 a 19 abriles, pasando de 13 en 2013 y 2019 a 20 en 2022. Un aumento similar se ha observado entre niñas de 5 a 9 abriles.
Este aumento es preocupante; ejemplos incluyen los casos en 2025 de varias niñas menores de 10 abriles violadas por familiares y personas cercanas, y este caso nuevo en Puerto Plata de una pupila de 3 abriles con sus tíos, depredadores sexuales y asesinos.
El tratamiento del caso de atropello sexual de la pupila puertoplatense en las redes sociales está impresionado (como en muchos casos anteriores) por culpabilizar a las madres y cuidadoras, disminuyendo e invisibilizando la responsabilidad de quienes cometieron la asalto sexual y el crimen contra la pupila.
Este enfoque desvía la atención de las causas de la violencia sexual contra niñas y adolescentes perpetrada por hombres que forman parte de su clan, quienes aprovechan las relaciones primarias y de confianza para secuestrarlas y agredirlas sexualmente.
Como sociedad no cuestionamos este comportamiento repetitivo de muchos hombres que son pedófilos y están en clan, aprovechando el permiso que culturalmente les da su relación usual con las víctimas para ser ignorados, desconociendo los riesgos que corren las niñas y adolescentes en el ámbito usual a partir de esta cercanía cotidiana.
Los mensajes sobre prevención de agresiones sexuales que predominan en nuestra vida diaria se limitan a los “hombres desconocidos” pero no a los que forman parte de la clan.
El atropello sexual es invisible y legitimado. No se denuncia ni se registra correcto a su normalización histórica y social. Sólo surge en escándalos públicos como el que ocurrió recientemente.
Erradicar el atropello sexual es una tarea de toda la sociedad. Para lograrlo, debemos cambiar la población masculina, sus comportamientos agresivos y su percepción de las mujeres como objetos sexuales. Ningún hombre o adolescente tiene derecho a golpear sexualmente a ninguna pupila, adolescente o mujer, independientemente de que esté sola o acompañada, vestida o desnuda. Enseñar el respeto al cuerpo de las mujeres, niñas y adolescentes debe ser una prioridad para el Estado y todos los sectores de la sociedad.






