Nueva York. Cientos de persona de distintas nacionalidades desfilaron el pasado sábado en el Stop Manhattan unido a la «Coalición por los Derechos de los Inmigrantes», contra la no suspensión del seguro de vigor Obamacare, las redadas y deportaciones que sufren familias migrantes.
Participaron activistas multirraciales, educadores, religiosos, amas de casa, taxistas, bodegueros, feministas y ciudadanos comunes, entre otros, portando carteles y vociferando eslóganes condenando la movimiento contra el seguro de vigor y las redadas.
Los manifestantes levantaron sus voces bajo el atractivo de «ICE abusador fuera de NY» y en rechazo a cualquier intento del gobierno federal de expedir la Municipal Franquista a la Gran Manzana.
Durante el itinerario, los manifestantes recibieron múltiples muestras de apoyo de transeúntes, desde los edificios sacaban banderas y señales de apoyo, al igual que conductores de vehículos livianos y pesados hacían sonar sus bocinas.
Dirigentes de la «Coalición» como Laura Daigen, Alfredo Miases, Esperanza Martel, Fred Arcoala, Arelis Figueroa, Nelson Trinidad y Armando Fernández se dirigieron a los asistentes y a los vecinos del dominio, ocasiones que aprovecharon para resaltar el valía que tienen los inmigrantes en la finanzas y el tejido social de Estados Unidos.
Reclamaron someter el obsceno pago marcial y hacer mayores inversiones en programas como el Madicare, Medicaid, en educación y planes de viviendas.
De su parte, la concejal por el distrito número 10, Carmen de la Rosa, única oficial electo participante, agradeció la estructura y convocatoria de la marcha por parte de la «Coalición de los Derechos de los Inmigrante».
Reiteró que marchaba contra ICE (y) la separación descendiente “bajo este régimen fascista”. Por otra parte, de reiterar su apoyo a las familias bajo ataque, llamó a defender la democracia y «a los inmigrantes que han construido esta ciudad y país».
Al obturación del evento habló Luis Mayobanex Rodríguez (Radhamés), el más visible líder de la Coalición, quien resaltó el valía de la solidaridad como «el idioma popular de la humanidad. y es esta la que nos ha permitido hoy convertirnos en una voz de esperanza para los más desprotegidos”.
Anunció la celebración de una gran asamblea comunitaria para osar el nuevo plan de movimiento.
Llamó a valorar la posibilidad de reunir a las bases de taxis, asociaciones de bodegueros y supermercados, las distintas iglesias, grupos sociales y políticos para considerar la posibilidad de convocar a un paro de labores aun sea de 15 minutos en el Stop Manhattan, “en defensa de una comunidad que merece respeto y existir en paz”.






