Madrid.- “En un tiempo donde se deje de guerrilla, odio y discriminación, estamos aquí miles de almas hablando de inclinación, de igualdad y de música». Así agradeció Deleite Trevi a sus fans en el Movistar Arena este jueves en un concierto que desbordó energía, pasión y reivindicación en el ámbito del Madrid Orgullo (MADO) 2025.
La actor (Monterrey, 1968) ofreció en la hacienda española la primera de sus dos únicas actuaciones de este verano en Europa -la segunda será en Milán-, con un repertorio de sus grandes éxitos y algunos temas de su extremo disco, ‘El revoloteo’, agresivo en abril.
El show, entre banderas arcoíris y mexicanas, fue un alucinación de casi dos horas por el universo de excesos, brillo y provocación que la han convertido en ícono del pop latino y símbolo de la espontaneidad para la comunidad LGTBI+.
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La diva mexicana abrió la confusión con ‘Medusa’marcando el tono explosivo de la confusión, antaño de opinar a los presentes- “Mi raza de Madrid, de las Naciones Unidas, porque aquí viene familia de razas de todos lados. Estoy súper emocionada en esta confusión».
Himnos, confesiones y vestuarios vibrantes
El concierto fue un carrusel de emociones. ‘Con los luceros cerrados’ provocó una ovación ensordecedora, mientras Trevi, subida en unos altísimos tacones, se entregaba al bailable, para luego desmontar las revoluciones y ponerse “nostálgica pero correctamente rockera“Con ‘Zapatos viejos’ y ‘Agárrate’.
Entre canción y canción, convirtió el círculo en un confesionario- «¿Por qué a veces aguantamos chingaderas (acciones mezquinas) de quienes no se lo merecen? Porque a veces le tenemos miedo a la soledad. Y no deberíamos, porque es nuestra amiga, esa que está entre quien te hizo mal y el inclinación de verdad”antaño de cantar ‘El atención de la soledad’.
Trevi transformó igualmente la confusión en un desfile de vestuarios. Del conjunto enojado y dorado en ‘Ábranse perras’, pasó a colores brillantes y brillos para interpretar ‘El Planeo’, su tema más nuevo, una canción que aseguró al manifiesto que «¡deje de ustedes, de Madrid!». Adicionalmente, agregó que España la “ha inspirado tanto” porque aprendió “cantando canciones de Joselito y Sara Montiel” que escuchaba su matriz.
Entre ángeles y zorras
Uno de los instantes más celebrados fue la aparición del dúo gachupin Nebulossa, con quienes Trevi interpretó el remix de ‘Deuda’ proclamando que “con esta canción no ganaron… ¡vencieron, devoraron Eurovisión!».
A nivel emotivo, Trevi alcanzó uno de los puntos más altos al cantar ‘Tu espíritu celeste de la guardia’mientras agradecía a sus “dos ángeles de la guardia”en relato a sus hijos, uno de los cuales, Gracia Gabriel, estaba presente entre el manifiesto.
Siguieron éxitos como ‘Me lloras’, ‘Pruébamelo’, ‘Psicofonía’ y ‘Vestida de azúcar’que presentó con pasión- “Estoy relación esta confusión para entregarme a ti, para darte todo lo que una mexicana puede darte aquí en Madrid. Tómame, pero tómame solamente si lo vas a hacer de la forma en que me voy a entregar- loca, apasionada, salvaje, pero igualmente tierna y dulce… vestida de azúcar».
Nostalgia
La recta final fue un auténtico homenaje a los noventa, ya que la cantante apareció con un look maximalista- medias rotas, falda dorada brillante y una peluca de gran tamaño, para cantar ‘Dr. Psiquiatra’ y ‘El recuento de los daños’, que pusieron al Movistar Arena patas en lo alto.
«¡Hasta la próxima, raza… pero con el pelo suelto, porque el pelo suelto no es un peinado, es una filosofía!”, dijo antaño de interpretar el himno ‘Suéltate el pelo’, entre saltos y abrazos con varios fanáticos que subió al círculo.
El manifiesto, inagotable, la ovacionó cuando, ya con un vestido amplio transparente plateado, regresó para los bises. “Madrid, como yo te amo, nadie te amará”afirmó antaño de entonar ‘Como yo te amo’, que enlazó con un breve homenaje a ABBA y su ‘Dancing Queen’.
El pasador de oro llegó con ‘Todos me miran’, clásico que convirtió el circuito en una celebración colectiva de orgullo y espontaneidad, donde la actor levantó una bandera LGTBI+, agradeciendo a Madrid que “lícitamente en un tiempo donde se deje de guerrilla, odio y discriminación”estos “miles de almas hablando de inclinación, de igualdad y de música».
Trevi demostró por qué, a sus 57 abriles, sigue siendo una fuerza indiscutible en el escenario- sensual, provocadora, imparable y profundamente conectada con su manifiesto, con una confusión que, más que un concierto, fue una comunicación de espontaneidad y orgullo, en perfecta sintonía con el espíritu del MADO.






