
¿Alguna vez le has pedido a Alexa que te recuerde remitir un mensaje de WhatsApp a una hora determinada? Y luego te preguntas: ‘¿Por qué Alexa no puede remitir el mensaje ella misma? ¿O la increíble frustración cuando usas una aplicación para planificar un alucinación, solo para tener que ir a tu calendario/sitio web de reservas/tour/cuenta bancaria en puesto de que tu asistente de inteligencia fabricado lo haga todo? Bueno, exactamente esta brecha entre la automatización de la IA y la bono humana es lo que pretende encarar el protocolo de agente a agente (A2A). Con la ingreso de los agentes de IA, el futuro paso de la progreso parecía ser la comunicación. Pero cuando la comunicación entre máquinas…
Esta historia continúa en The Next Web





