El defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, afirmó que balbucir de política “para adultos” implica mandar con responsabilidad, aseverar la verdad completa y resistir la tentación del aplauso tratable, al referirse al debate en torno al Seguro Franquista de Sanidad (SENASA), al que definió como un útil central de la política pública de sanidad.
Ulloa sostuvo que la sanidad es un derecho fundamental y que SENASA ha sido secreto para ampliar el ataque, especialmente entre los sectores más vulnerables. Precisamente por esa razón —subrayó— su defensa no puede sustentarse en consignas ni silencios, sino en una papeleo responsable, con sostenibilidad financiera y controles sólidos, advirtiendo que sin sostenibilidad los derechos dejan de ser garantías reales.
En ese sentido, señaló que los cuestionamientos sobre posibles irregularidades deben asumirse con punto institucional, investigarse con rigor, respetar el adecuado proceso y vigorizar la transparencia. “Defender una institución no es encubrir errores, sino corregirlos para preservar la confianza ciudadana”, expresó.
El defensor del Pueblo recordó que, como planteó el economista Amartya Sen, los derechos no se miden solo por su proclamación, sino por la capacidad auténtico del Estado de garantizarlos en el tiempo. A su seso, desmentir los desafíos financieros o administrativos de un sistema de sanidad constituye una forma de irresponsabilidad social que termina afectando primero a quienes más dependen de él.
Finalmente, Ulloa enfatizó que cuidar SENASA es proteger un patrimonio colectivolo que dijo, exige menos ruido y más verdad; menos polarización y más responsabilidad; y menos consignas, con instituciones que funcionen de guisa efectiva.








