Nueva York (EFE).- La cantante Debbie Harryque alcanzó triunfo mundial como ‘Rubio’ a fines de los primaveras setenta, cumplió este martes 80 primaveras en los que ha podido mantenerse perfectamente que mal en la industria de la música, viajando del punk al pop y al rap, y haciendo sus pinitos asimismo en el cine, con preferencia por el mercancías del terror.
Hasta 2023, a sus 77 primaveras, fue habitante de cartel en el Festival de Coachellay aunque no se prodiga entre las ‘socialités’ de la Gran Manzana, ha prometido que este cumpleaños será de rompe y rasga.
Deborah Ann Harry, hija adoptada, creció en Nueva Elástica, y ya de adolescente llamaba la atención por su físico -llegó a ser ‘conejita’ de Playboy-, pero en algún momento supo sacar partido de esa estupefacción carnal y adoptó por nombre exquisito el de ‘Blondie’ (rubita).
Fue en 1974, con 29 primaveras, cuando formó su comunidad con el nombre de Blondie, que asimismo fue el título de su primer elepé aparecido dos primaveras más tarde. Parecía uno más de los grupos masculinos con chica cantante tan en popularidad entonces, pero Debbie aportaba un cierto ambiente canalla que abrió las puertas a su comunidad al mítico CBGB, la cuna del punk neoyorquino en el East Village.
Fiel al origen de Debbie Harry
Aún hoy en día, frente las cenizas de lo que fue el CBGB (hoy convertido en una boutique anodina de ropa alternativa) queda en pie como incentivo turístico un enorme mural de Debbie Harry en los primaveras más creativos del punk, el garage y el new wave neoyorquino.

Aquellos primeros tres álbumes de Blondie entre 1976 y 1980, dieron a Debbie Harry sus mayores éxitos, mucho más pop que punk: ‘Heart of Glass’, ‘Call me’ o ‘One way or another’, pero posteriormente vinieron varios primaveras de una carrera más perfectamente discreta que solo resucitó momentáneamente con ‘Maria’, litografía en 1999.
Pero de un modo u otro, Blondie siguió viviendo de la música y del mito: sin haberse sumado nunca al punk con el furor de Pattie Smith, por ejemplo, siempre mantuvo un pie en la música comercial y otro en la transgresión.
De ella escribió Vogue: «Su estilo está hecho a partes iguales de punk y encanto, combinando piezas como faldas de licra, vestidos de lentejuela o chaquetas de flecos».
Una mujer sin tapujos
La vida y la carrera musical de Debbie Harry ha estado inextricablemente unida a la del músico Chris Stein, cofundador de Blondie -pero ni la parte de célebre que ella-, con quien ha tenido una relación de idas y venidas, que no excluyó algunas experiencias lésbicas a las que ella se refirió sin rubor mucho tiempo posteriormente.
En una fresco entrevista con The Times sobre si tenía una nueva pareja, Debbie exclamó: «Altísimo me atrevido, ¡no! Me aterrorizaría. Bueno, es broma, pero de verdad no creo (que tener una relación) sea posible».
Debbie sabe que durante toda su carrera ha sido un ícono de la moda (y sexual), y en una entrevista con Vanity Fair reconocía deber recurrido a la cirugía plástica varias veces: “Tal vez me hace acertado, o más segura. Fue simplemente poco que creí necesario en su momento. Yo quería trabajar, y el ‘show business’ tiene mucho que ver con ser una mujer atractiva… Así que si quieres estar en el candelero, pues hazlo”.






