Cabral, Barahona.- La Falta Rincón se ha convertido en una fuente con poca vida, oportuno a la equivocación de agua que afecta al embalse, enclavado en el municipio Cabral, a unos doce kilómetros al finalidad de Barahona.
Así definen la situación residentes de ese municipio, que antaño vivían de la pesca en dicho embalse, y que se han pasado afectados por la sequía que afecta al albufera, de unos 44 kilómetros.
Todos coinciden en culpar a la empresa Consorcio Azucarero Central por la escasez de agua, y se quejan por la apatía mostrada por los funcionarios del Gobierno en la zona.
“Necesitamos que el Gobierno implemente un plan para socorrer a los pescadores que se han pasado afectados por el bajo nivel de agua que amenaza a la lapso Rincón”, sugiere el pescador Miguel Antonio Segura.
La situación de la lapso es definida como “un crimen ecológico”, oportuno a la gran cantidad de peces que han muerto por la disminución del nivel de agua en el punto.
Los residentes del municipio alegan que dicha empresa colocó diques de contención para desviar el cauce del río Yaque del Sur, que alimentaba el confluente.
“Es un crimen que se ha cometido, porque las autoridades se han mostrado indiferentes y no han hecho carencia para evitar lo que está haciendo esta empresa con el agua”, dicen.
El entorno es desolador, oportuno a que lugares donde se cubría de agua a un poste de luz, ahora solo cubre a un hombre hasta las rodillas.
En sus orillas yacen esqueletos de peces y embarcaciones que eran utilizadas por pescadores que ya abandonaron esa faena.
Algunas plantas acuáticas todavía persisten, así como cambronales y aves que sobrevuelan el espacio vaporoso del confluente.







