La acumulación de basura como botellas de plástico, vasos de foam, bolsas y envases en las orillas de las playas es un problema que lleva abriles en el país y que todavía persiste en las aguas dominicanas.
En almohadilla a esta problemática, han surgido varias iniciativas que luchan contra esta contaminación con la esperanza de que las playas vuelvan a estar libres de basura.
Vidaazul es la fundación más antigua del país organizada en almohadilla a esta convicción. Su presidente, Oscar Oviedocontó en una entrevista que VidaAzul se originó en el 2007 a partir de un comentario de una turista norteamericana que buscaba recomendaciones de lugares para bucear en S social. Oviedo, que llevaba siendo buzo desde los 17 abriles, encontró este comentario en un foro y lo respondió.

VidaAzul: De expurgar playas a expurgar conciencias
Según narraba el ingeniero y agitador medioambiental, dos semanas más tarde la turista escribió una reseña negativa sobre el extensión al que había ido. En su crítica sostuvo que la playa estaba sucia y los corales muertosconcluyendo que República Dominicana era el posterior extensión donde se le debía ocurrir bucear a un “buzo respetable”.
Cuando Oviedo leyó esta reseña 18 abriles antes, quedó impactado. Se quedó considerando lo que la turista había dicho y, como comentó, se fijó que tenía razón. A partir de este momento, él y un agrupación de amigos se juntaron para crear VidaAzul.
Los primeros en el país
“Ese momento fue poco aceptablemente interesante porque estábamos buscando actividades que tuvieran que ver con el averiguación, pero no todo el mundo tiene que ver con averiguación en el país, pero sí casi todo el mundo tiene que ver con playas”, explicó Oviedo.
Oscar Oviedo / Dawson Samboy / LD
Esta investigación los llevó a ver cerca de Estados Unidos, donde ya se hacían ese tipo de actividades. Contactaron a la estructura norteamericana “Conservación del océano”, que les confirmó que “nadie estaba haciendo eso en República Dominicana”. Aún.
“Tomamos la representación de lo que es el Día Internacional de Integridad de Costasque es una vez al año el tercer sábado de cada septiembre. Se organiza a nivel mundial una sola gran actividad de ablución de costas en más de 140 países y República Dominicana no estaba representada”, continuó explicando el ingeniero.
Dos meses antaño de la vencimiento programada se juntaron varios amigos, familiares y otras personas de la comunidad en Barahona para el evento, el cual superó todas las expectativas al convocar aproximadamente 1,800 personas.
“El año luego de eso seguimos organizándolo, fueron 3,500, luego fueron 7,000, en el año 2014 fue subiendo cada vez más y se juntaron en el mismo día 35,000 personas a expurgar playas en República Dominicana y ese año nos vimos más gentío que la India”, dijo Oviedo.
Encima de estas limpiezas de playas, la punto de VidaAzul igualmente ayuda a la investigación científicapues alimentan una almohadilla de datos internacional de Ocean Conservancy.
En pandemia
A pesar de las complicaciones que pudo ocurrir traído el periodo de la pandemia para muchas organizaciones, VidaAzul continuó sus labores con el “distanciamiento correcto” y con el uso de la mascarilla para los participantes de las jornadas de monasterio de basura en las playas.
Poco interesante que ocurrió es que el tipo de basura que encontraron en las playas en esos abriles fue diferente a los anteriores correcto al cambio de prioridades de consumo.
“En la playa aparecieron muchas mascarillas que la gentío la tiraba a la calle, bajaba por la cuneta, luego a la cañada. El mar devuelve todo lo que no lo que no le pertenece”, explicó Oscar Oviedo.
La civilización de la ablución de playas
“En total, nosotros hemos participado en actividades de ablución de costa en más de 140 puntos a nivel doméstico. La gentío entiende que no hay tantas playas, pero estoy hablando de playa, río, baños, principalmente la parte costera.”, dijo Oviedo, agregando que en estas actividades han participado “más de medio millón” de voluntarios.
La ablución de playas “ahora se ha convertido en una civilización, en un movimiento.”
“Muchas veces organizamos actividades de ablución de costa y, la gran sorpresa, cuando llegamos hay un colegio, hay una iglesia o por ejemplo cuando solicitamos los permisos, por ejemplo, el concejo nos dice que no hay permiso porque ya la playa está agendada con actividades por las próximas seis semanas y eso no es una mala anuncio, es una buena anuncio porque mientras más personas vayan a la playa, se den cuenta del estado en el que estamos como país, más realizable es hacer el cambio”, dijo el presidente de la fundación.
Según afirmó, este cambio ya ha comenzado y puede encontrarse en ciertas acciones o políticas, como lo son las bolsas reusables en los supermercados, las prohibiciones de las botellas de plástico en algunos colegios y la implementación de botellas de vidrio retornables de una marca específica. Todos estos son cambios que, según Oviedo, no estaban cuando ellos comenzaron.
Sin secuestro, esta forma de consumo ya existía abriles antes, cuando todavía no se utilizaba el plástico de forma masiva, sino el vidrio y otros materiales. En ese entonces, según dijo Oviedo, “tú ibas a la playa y no había que expurgar la playa, porque no existía el plástico de un solo uso, que es el viejo enemigo que tiene la playa dominicana“.
De esta forma, Oviedo manifestó que “estamos estamos avanzando del punto de paisaje de la tecnología cerca de el futuro, pero estamos retrocediendo (del punto de paisaje del medioambiente)”. Según explicó, es más difícil para el comercio establecer una transporte que permita sujetar los desechos, pero es parte de la propuesta de una “crematística circular“.
De igual forma, el presidente de VidaAzul, advirtió sobre los desechables de “materiales biodegradables”, cubo que “existe mucha manipulación en ese tema”. Existen empresas que utilizan la ritual de “biodegradable” en productos que no son completamente biodegradables o que necesitan ocurrir por un proceso para que se degrade correctamente.
Cambiar conciencias
La Fundación VidaAzul tiene la tarea, no solo de expurgar las playas, sino de “cambiar la conciencia de la gentío“.
Según explicó Oviedo, “99% de la basura que se recoge en la República Dominicana no se genera en las playas”, sino que viene de “en lo alto”, de los ríos y de las comunidades que viven a orilla de los ríos.
Por esta razón, dijo: “Nosotros no limpiamos playas, nosotros limpiamos conciencias”, ya que la posibilidad, más que expurgar la playa, es conquistar que no se ensucie en primer extensión.
“Cuando las comunidades entienden de que esto les afecta a su saquillo (por el turismo), no solamente no la limpian, sino que no la ensucien, porque la playa más limpia no es la que más se limpia, sino la que menos ensucia. Eso es lo que hacemos nosotros, es admitir a la gentío a la playa para que vuelva a su casa, a su iglesia, a su comunidad y cambie desde el origen”, expresó el ambientalista.
A través de estas actividades, las personas se concientizan sobre la problemática de la basura en sus playas y tienen la oportunidad de cambiar sus hábitos, como usar un termo en extensión de una botella plástica o un vaso reusable en extensión de uno de foam, el cuál Oviedo catalogó como “el viejo enemigo de la playa dominicana”, unido con los envases de un solo uso.
Según explicó Oscar Oviedo, el foam es uno de los materiales más contaminantes correcto al hecho de que no es reciclable, a pesar de que se debe optar por la reducción más que por el reciclaje, y al desmenuzarse con las olas del mar se convierte en muchas partículas pequeñas que hacen que sea “inverosímil” retirarlas de la playa y que luego se convierten en microplásticos.
“Al día de hoy ya hay evidencia científica de que los microplásticos están entrando en la prisión alimenticia del ser humano a través de los peces, por ejemplo. Y hay cada vez más evidencia de que igualmente eso está afectando la vigor con enfermedades catastróficas que se producen por ese tipo de incidencia de los microplásticos en en el ser humano”, afirmó Oscar Oviedo, luego de expresar que esta problemática no le importará a las personas hasta que no les afecte “el saquillo y la vigor”.
“Lamentablemente, como no lo vemos, pensamos que no existe. Y lo mismo pasaba con la capa de ozono hace 60 abriles, o sea, los los aerosoles que como la capa de ozono está ahí en lo alto, no la vemos, no existe, sin secuestro se tomó hecho y se prohibieron”.
Partiendo de este punto, Oviedo planteó que la posibilidad al problema es prohibir este tipo de plásticospero que esto se enfrenta con los intereses de los fabricantes de estos envases y productos, por lo que “el poder está en el consumidor”.
“Cuando nosotros llevamos gentío a la ablución de costa y salen de ahí totalmente impactados por el estado de suciedad de las playas, ellos tienen el poder de ir a un supermercado y un extensión de comercio minorista de este tipo de envase y atreverse si lo compran o no lo compran”, dijo el ambientalista, explicando que las personas deben ver el emoción y las consecuencias de sus decisiones para poder llevar a cabo.
De este modo, la ablución de playas es una actividad educativa que logra que las personas cambien su forma de pensar acerca de la basura y la contaminación de las playas. Muchos pueden pensar que comprar solamente un sorbete o solamente una botella no hace un gran daño, pero estas compras se multiplican por una gran cantidad de individuos todos los días.
Oviedo manifestó que “las empresas generan ese tipo de plástico, ese tipo de foam, ese tipo de manguita, ese tipo de empaque, ese tipo de todo lo que se encuentra en la playa, lo generan porque nosotros lo compramos”.
Según su visión, una alternativa más cara, pero más responsable con el medioambiente, podría ayudar a ser parte de la posibilidad. De igual forma, consideró que los patrones de consumo actuales se deben “a la comodidad del ser humano”, pero que pueden ser cambiados.
“Nadie puede hacerlo todo, pero todos podemos hacer poco”dijo el presidente de VidaAzul, utilizando el eslogan de la fundación.






