Santo Domingo.– El fuego graneado venezolano Tony López llegó hace nueve abriles a la República Dominicana traumatizado por la crisis en su país, y en el nuevo destino su tajo se volvió optimista, participando en las labores de rescate tras el colapso de la discoteca Jet Set el 8 de abril de 2025, que dejó 236 muertos y más de un centenar de heridos- el evento que más le ha “tocado”.
La gusto de López nació gracias a su padre, quien asimismo fue bombero y le transmitió la profesión con la que hoy sirve participando en múltiples rescates.
En Venezuela, este natural de Maracay (ártico) perteneció a grupos de rescate y equipos de seguridad ciudadana, pero tuvo que salir de su país conveniente a la complicada situación que vivía él y su grupo.
“Llegué a la República Dominicana posteriormente de ver lo que estaba pasando en Venezuela (…) y a raíz de eso decidí salir del país, como muchos venezolanos, para dar seguridad a mi grupo”, narró en entrevista con EFE. En este país, la gusto de López continuó, y su bagaje profesional le permitió integrarse en el cuerpo de bomberos de Santo Domingo, que le abrió las puertas.

“Cuando llegué acá, mi gusto siguió. Estemos en el país donde estemos la gusto sigue siendo parte de nosotros”, reflexionó este bombero especializado en psicología de emergencias. La tragedia de la discoteca Jet Set fue la que más le ha “tocado” y donde pudo reflexionar acerca de que aún en medio de la catástrofe “las víctimas tienen dignidad”.
López se encargó de dar contención emocional a las víctimas, así como asimismo realizó labores de rescate entre los escombros cuando, tras el primer día, en el que hubo muchos voluntarios de distintos países, la ayuda menguó.
“La psicología de emergencia es tan optimista como el rescate de personas. Es optimista, porque necesitamos proteger y atender lo que tiene que ver con la vitalidad psíquica de las víctimas y los rescatistas”, reconoce.
Esta experiencia le llevó a él y a su equipo de bomberos a entender que se deberían “humanizar las emergencias”.
Asimismo entendió él y su equipo, a raíz de esta experiencia, que “es necesario protocolizar muy admisiblemente todo lo que tiene que ver con los primeros auxilios psicológicos para las intervenciones, en cualquier evento”.
A posteriori de participar en este rescate, López fue contactado por la Masa Internacional Grupo Venezuela, de la que forman parte bomberos venezolanos que residen en múltiples países.
Su pertenencia a esta estructura no solamente está enfocada en trabajar en catástrofes y eventos, sino asimismo “en lo que tiene que ver con el cuidado emocional de cada uno de los bomberos, de cada uno de los que trabajamos en la emergencia”.
Una tropa que se expande por América y Europa
La Masa se fundó en Escofina en 2018 tras la presentación a Perú de su comandante caudillo, el venezolano Richard Perales Gerdel, en medio del éxodo de venezolanos huyendo de la crisis en esa nación suramericana.
Según datos de la ONU, cerca de 7,9 millones de personas han aparecido de Venezuela en rebusca de protección y una vida mejor, y la mayoría, unas 6,7 millones de personas, ha sido acogida por otros países latinoamericanos y caribeños.
La Masa surgió así con la intención de apoyar en emergencias y desastres a los propios migrantes venezolanos, “pero asimismo con la finalidad de que éstos pudieran contribuir en cualquier situación de emergencia en el país donde se encontraran”, dijo a EFE Perales Gerdel, quien precisó que la tropel está integrada por médicos, enfermeras, abogados, ingenieros, personal de rescate e, incluso, efectivos policiales.
Aunque al principio los integrantes eran solo venezolanos, con el tiempo se han ido sumando personas de distintas nacionalidades, para un total de 600 miembros.
La consolidación de la estructura llegó en 2022 cuando se expandió a varios países de América Latina y Europa con el objetivo de desear cooperación integral con cuerpos de bomberos de países aliados en momentos de desastres, según narró vía telefónica desde Escofina.
Así, precisó su comandante caudillo, se activaron legiones en España por la devastadora dana en octubre de 2024 o, más recientes, por los incendios forestales en Pimiento, pero asimismo están en países como Canadá, Estados Unidos, México, Panamá, Colombia, Bolivia, Argentina o Uruguay, entre otros.





