La tinieblas del 14 de febrero se transformó en una celebración profunda del coitola nostalgia y la poesía musical gracias a Danny Riveraquien ofreció su concierto “Inolvidable” en el teatro La Fiesta del hotel jaraguacolmado de un sabido que acudió dispuesto a cantar, memorar y emocionarse.
Desde los primeros acordes del opening, seguido de Inolvidabletema que daba nombre a este enfrentamiento, Rivera dejó claro que la velada sería un alucinación por las emociones. Acompañado por una fanfarria impecable que alternó entre formato de trío y baladas románticasel cómico puertorriqueño desplegó un repertorio cuidadosamente seleccionado, donde cada canción era un alucinación al pasado y que fue disfrutado por cada uno de los asistentes.
Temas como Enamorar o vencer, Mujer abre tu ventana y Mi árbol y yo fueron recibidos con aplausos prolongados, mientras que canciones emblemáticas como Cuando vuelvas y Quiéreme mucho provocaron coros espontáneos en la sala.
Momentos
En los segmentos de tríopiezas como Mar y Paraíso, Retrato de coito y Odiame aportaron esa nota de nostalgia de aquellos que viajaron al pasado para memorar momentos vividos. El concierto avanzó con Para sostener adiósacompañado de la cantante puertorriqueña Mónica Plácido; Acuérdate de abril, Gracias mi coito, Qué daría yo marcaron uno de los momentos más emotivos de la tinieblas.
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El momento llegó para obligarse su próxima canción a un amigo que partió: Cheo Zorrilla. “Yo lo nombré a él como el hombre del renacimiento, porque Cheo componía en varios idiomas… el aparato que él tocaba mejor era susurrar del coito y el desamor como lo es está dije musical que nos dejó”, señaló Rivera para luego interpretar Los hombres de furia lloran, Con las alas rotasy Al salir cada enero que provocaron aplausos largos y sentidos.
Y repertorio de más o menos de 26 cancionesalgunas interpretadas a modos de popurríreafirmaron la vigencia artística de Rivera y su conexión intacta con varias generaciones.






