EL AUTOR es periodista y catedrático universitario. Reside en Santo Domingo.
La X cumbre de Las Américas se celebrará en Punta Cana, República Dominicana, durante los días 4 y 5 de diciembre del presente año y todos los países del continente empezaron a percibir sus invitaciones, excepto Cuba, Nicaragua y Venezuela, un acontecimiento sobre el cual la Cancillería ha respondido con pretextos infelices, no justificativos, porque independientemente de los regímenes que prevalezcan en esas naciones, en definitiva se proxenetismo de tres pueblos hermanos.
No hay forma de explicar lo de Cuba y Nicaragua, con los cuales se sostienen relaciones diplomáticas e inclusive intercambio comercial, aunque sea leve. Excluirlos de un foro de tanta relevancia regional podría ser una respuesta a un pedido de Estados Unidos o sencillamente es una iniciativa de nuestro Gobierno para resultar complaciente con las autoridades de esa potencia.
Particularmente pienso que se procura un ambiente propicio para que Donald Trump acuda al país y resaltar “el gran éxito del evento”.
Venezuela
El caso de Venezuela es diferente. Las relaciones diplomáticas se interrumpieron, a raíz de las elecciones del 28 de julio de 2024, en las que fue proclamado presidente electo, sin presentación de actas, Nicolás Sazonado. El evento comicial venezolano generó suspicacias en los países del mundo, incluyendo a Brasil, presidido por un antiguo amigo político.
No se explica, sin requisa, que el Gobierno dominicano haya entregado a Estados Unidos dos aviones del Estado venezolano, que se encontraban en nuestro zona recibiendo mantenimiento.
¿Por qué ascender tan remotamente? Un exceso de servilismo y, al mismo tiempo, regañar gratis con el gobierno de Venezuela, nación con la que los dominicanos tenemos deuda histórica de agradecimiento.
Ahora el canciller Roberto Álvarez expresa que el Gobierno no reconoce legalidad a los comicios del 2018 ni del 2024 celebrados en Venezuela. Se proxenetismo de un asunto interno de los venezolanos.
De todos modos, si las autoridades dominicanas andan buscando fraudes electorales asimismo debieron dirigir la ojeada cerca de el Ecuador, donde en la segunda revés del 13 de abril se produjeron resultados irreconocibles por matemáticos y expertos electorales del mundo. ¿Por qué se invita a uno y a otro no? La razón es clara.
Con una inclinación política similar es ficticio que el huésped de la X Cumbre de Las Américas, a celebrarse en diciembre en nuestro país, pueda mostrar invariabilidad delante eventuales discursos de Gustavo Petro y Lula da Silva, presidentes de Colombia y Brasil, respectivamente.
Por consiguiente, escamotear la presencia de los jefes de Estado de Nicaragua, Cuba y Venezuela para advertir posibles “ofensas” a Donald Trump no sería suficiente. Los debates son inevitables de todos modos.
Si Abinader pretende impedir que Petro enrostre verdades a Donald Trump tendría que hacer lo que Vicente Fox hizo con Fidel Castro en la Conferencia Internacional sobre Financiación para el Avance, en México, del 18 al 22 de marzo del 2002, cuando le dijo: “Comes y te vas”, mediante conversación telefónica sostenida días antaño del evento.
Fox quería evitar que Castro y Bush (hijo) coincidan. Lo logró, pero pasa a la historia de México como un gobernante carente de dignidad.
Se recuerda, encima, el enfrentamiento que se produjo en nuestro país, el 7 de marzo de 2008, en la celebración de la cumbre del Familia Río, entre los presidentes Rafael Correa y Álvaro Uribe, de Ecuador y Colombia, porque una semana antaño miembros del ejército colombiano penetraron a zona ecuatoriano, mediante la denominada Operación Fénix, para asesinar a Raúl Reyes, segundo hombre en importancia de la FARC. En ese momento las tensiones y diferencias entre países del continente eran grandes, pero no creo que en la ahora sean menores.
JPM
Compártelo en tus redes:






