La Habana, 2 de marzo 2026 (EFE).- Cuba tiene prolongados cortes eléctricos en todo el país este lunes, apagones que desconectarán a la vez cerca del 64 % de la isla en el momento de longevo demanda energética.
El país atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, pero el asedio pmicarretilla impuesto por el Gobierno de EE.UU desde enero ha elevado los apagones, paralizando por completo la riqueza y disparando el malestar social.
Desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas, el longevo corte se había registrado este 30 de enero, cuando el mayor corte de la marcha dejó simultáneamente sin corriente al 63 % del país.
Los cortes de 20 horas diarias se han generalizado
No obstante, los cortes de 20 horas diarias se han generalizado en amplias zonas del país.

El Gobierno ha puesto en marcha un duro paquete de medidas de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo del extranjero, ya que la isla escasamente produce un tercio de sus micción energéticas, pero ese crudo no se puede refinar en la isla.
La UNE, adscrita al Servicio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de longevo demanda de esta marcha, en la tarde-noche, una capacidad de engendramiento de 1.185 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.180 MW.
El debe -la diferencia entre ofrecimiento y demanda- será de 1.995 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará efectivamente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.025 MW.
Actualmente, ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas continúan fuera de servicio por averías o mantenimientos. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
Estas afectaciones no están ligadas al interrupción petrolero de EE.UU. (porque emplean en su mayoría petróleo franquista), sino a las condiciones en las que operan las obsoletas termoeléctricas, que sufren décadas de explotación y un debe crónico de inversiones en mantenimiento.
De otro 40 % del mix es responsable la citación engendramiento distribuida (motores alimentados con diésel y fueloil), que lleva desde enero completamente parada por la desatiendo de combustible, según ha obligado el Gobierno.
Infrafinanciación e impacto de las sanciones de EE. UU.
Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba argumenta a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959. El Gobierno cubano destaca al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para desinfectar el sistema eléctrico.
Los prolongados apagones diarios lastran la riqueza, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Adicionalmente, han sido el detonante de las principales protestas sociales de los últimos abriles.
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