Las autoridades suizas han confirmado que cuarenta personas murieron en la albor de hoy en el fuego de uno barconocido por tener un divulgado muy muchacho, en la época de esquí de Crans Montana, en el corazón de los Alpes suizos.
La Policía del cantón de Valais precisó que 115 personas han resultado heridas y que gran parte de ellas se encuentran en estado crítico, mientras que algunos de los casos más graves de víctimas con quemaduras muy graves y extendidas serán trasladados a Alemania, Francia e Italia, que han ofrecido su apoyo al Gobierno suizo en presencia de esta tragedia.
Todos los medios están centrados ahora en redimir las vidas de los heridos más graves y en identificar los cadáveres.
A este respecto, la ministro de neutralidad del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, sostuvo que “es difícil enterarse cuánto tiempo llevará la identificación” de las víctimas mortales, pero aseguró que se ha puesto en marcha un dispositivo muy importante de especialistas en medicina admitido que están haciendo todo lo posible para acelerar este trabajo.
Los esfuerzos están puestos en “dar una respuesta a las familias lo más rápido posible”, recalcó.
Causa de crisis
La procuradora indicó que la pista principal de la tragedia consiste en “un fuego generalizado que provocó una crisisaunque la causa original del fuego todavía no se ha podido determinar de guisa oficial.
Frente a las insistentes preguntas sobre el cumplimiento de las medidas de seguridad y vías de escape del regional siniestrado, la procuradora sostuvo que no podía pronunciarse sobre principios como el tamaño de la escalera de paso al barque se situaba en un subsuelo.
Otro factor que añade dolor en Suiza en presencia de esta tragedia es la vida probable de las víctimaslas que podrían ser muy jóvenes.
Sobre las informaciones que a lo dadivoso del día indicaban que se trataba de un centro noctámbulo con una clientela entre quince y vigésimo abriles, el comandante de la policía cantonal, Frederic Gisler, dijo que no se podía todavía charlar con ese nivel de precisión.
No obstante, admitió que los asistentes que estaban celebrando correspondían probablemente a ese tramo de vida.






