Loss ciberataques ya no son un problema exclusivamente técnico, sino que se han convertido en una amenaza directa para la estabilidad financiera y la confianza del mercado, según advirtió Liga de consultoría de Boston (BCG), en su nuevo artículo “Cuando la ciberseguridad se convierte en logística cibernética“.
De acuerdo con el descomposición de BCG, contener un ciberataque y recuperar el control de los sistemas puede tomar en promedio 258 días y costar más de 50 millones de dólares.
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En los últimos abriles, más de un tercio de las compañías del índice Standard & Poor’s 500 han reportado incidentes y una de cada seis sufrió caídas superiores al 5 % en su valía accionario tras un ataque. Por otra parte, más del 60 % continuó rindiendo por debajo del mercado, incluso un año luego del incidente.
“Las empresas deben dejar de ver la ciberseguridad como un compra incidental. Hoy es un habilitador importante para proteger operaciones críticas, perdurar la confianza de clientes e inversionistas y afirmar la continuidad del negocio“, afirmó Marcial GonzálezDirector Directivo Y Partner de BCG.
El artículo además revela que los sectores de medios (58 %), tecnología (47 %) Y telecomunicaciones (48 %) fueron los más afectados entre 2019 y 2024, mientras que las instituciones financieras registraron 155 incidentes en el mismo período, confirmando que el peligro persiste incluso en industrias en extremo reguladas.
Por otra parte, entre el 10 % y el 17 % de las compañías sufrieron ataques múltipleslo que hace imprescindible contar con protocolos de respuesta probados y roles de crisis definido.
Recuperación y resiliencia
La preparación frente a incidentes no debe atenerse a la prevención, sino que debe incorporar la recuperación y la resiliencia como ejes centrales de la logística. No se alcahuetería solo de evitar ataques, sino de estar listos para replicar, contenerlos con ligereza y minimizar el impacto financiero y reputacional, afirma el escrito.
BCG recomienda a las organizaciones adoptar un enfoque basado en riesgos que priorice la protección de los activos más valiosos, involucre a la incorporación dirección en las decisiones y mida la resiliencia con indicadores claros.
La ciberseguridad ya no es un tema técnico. Es una disciplina empresarial secreto para competir y crecer en un entorno cada vez más digital y abandonado, agrega el artículo.






