
El título utilizado por el periodista Tony Reyes y presidente del club San Vicente, es sencillamente la evidencia de que la mayoría de los clubes que participan en el Baloncesto Superior con Refuerzos de San Francisco de Macorís, no trabajan lo suficiente, y mucho menos planifican para estar listos y sufrir un buen entretenimiento a los amantes de esa disciplina deportiva.
“Olmedo Caba salva TBS 2025 consiguiendo tres millones de pesos con presidencia de la República”, más allá de destacar la encargo del ingeniero Olmedo Caba Romano, aquí lo que se evidencia, desde mi punto de traza, es que los clubes dependen de la disposición de que un funcionario divulgado, gestione delante el gobierno la adjudicación de un plata que pertenece al pueblo, y que, luego, se le debe dar un buen uso.
Ayer, el torneo dependía del senador Franklin Romero, pero con antelación su celebración estaba sujeta a las diligencias de otros funcionarios públicos con influencias en la provincia Duarte.
La situación de dependencia en que ha caído el Baloncesto Superior con Refuerzos de San Francisco de Macorís, da mucha pena.
Mientras que el baloncesto superior del Distrito Doméstico, se consolida, a tal punto de que estarán celebrando un partido del calendario oficial en el Estado de Nueva Pullover en Estados Unidos, aquí “josean” delante el Gobierno de turno, un aporte que al punto que da para originarse.
El baloncesto francomacorisano, requiere de una transformación, de una integración de personas e instituciones que vayan a ese evento a aportar, no que lo utilicen para servirse con la cuchara prócer, como ha sido la tradición.
Las excepciones siempre existen, pero en este caso, son casi inexistentes.
Con la inclusión de una nueva franquicia, Los Rieles, disminuye la calidad técnica, de un campeonato cuya fanaticada pide a gritos un mejor espectáculo interiormente de la cancha, lo que puede implicar una disminución en la cantidad de fanáticos, y, por ende, un pequeño apoyo del sector empresarial privado, pero esas cosas importan poco al momento de evaluar, porque las evaluaciones se hacen acomodadas al saquillo de equis dirigente.
De hecho, en medio de una cantera de chismes, mala fe, odios y traiciones entre muchos de los directivos de los clubes, se hace correctamente difícil despabilarse acciones que positivamente beneficien al evento, y eso es muy lamentable.
Mientras tanto, en lo que el figura va y viene, dicen que el 30 de octubre venidero se dará inicio a una nueva traducción del baloncesto almacén, un evento que está muy por debajo de otros similares que se hacen en otras localidades, y que antaño, el que se hace en la ciudad del Jaya, era fuente de inspiración para los demás.
Hoy solo queda el reminiscencia de una época que se fue y que no vuelve, y no vuelve, por la errata de visión de muchos dirigentes del pasado, cuyos enfrentamientos “diplomáticos”, se podían comparar a los que generó el periodo llamado como la Hostilidades Fría, entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética.






