En los últimos días se ha generado confusión en torno a la Resolución 553-03 del Consejo Franquista de la Seguridad Social (CNSS).
Esta resolución sugiere que los pacientes con enfermedades de suspensión costo —especialmente aquellas de tipo no oncológico, como la artritis reumatoide, el lupus, la hemofilia, entre otras— preferiblemente reciban sus tratamientos a través de la Dirección de Golpe a Medicamentos de Parada Costo (DAMAC) del Profesión de Salubridad Pública.
Sin incautación, la misma resolución deja la audacia final en manos del afiliado, en respeto al principio de osado alternativa. Esto significa que si un paciente decide continuar recibiendo su tratamiento a través de su Aseguradora de Riesgos de Salubridad (ARS), debe respetarse su audacia.
El espíritu de la norma no es imponer un camino único, sino ofrecer alternativas que garanticen que ningún paciente quede sin tratamiento por razones económicas o burocráticas. Si el paciente no puede cubrir los copagos que manda la norma, el software de Parada Costo sigue siendo la vía prioritaria. Pero si prefiere continuar con su ARS —por comodidad, continuidad o disponibilidad— esa alternativa además es válida y debe ser respetada.
Por eso, es importante aclarar que las ARS no están incumpliendo la resolución cuando siguen atendiendo a sus afiliados con cobertura para estos medicamentos. Lo que investigación la medida es ampliar las opciones, no restringirlas.
El cierto problema no es quién entrega el medicamento, sino la equivocación de claridad y coordinación entre las instituciones, lo que termina confundiendo a la población y retrasando el paso a tratamientos que no pueden esperar.
El sistema de sanidad necesita coherencia y comunicación efectiva. Los pacientes no deberían ser los que paguen las consecuencias de interpretaciones parciales o mensajes incompletos.
Desde La Voz del Paciente RD reiteramos que el enfoque debe mantenerse en lo esencial: el derecho del paciente a acoger su tratamiento de modo oportuna, sin obstáculos ni desinformación.
Porque en sanidad, la información correcta además salva vidas.






