La sarcopenia es una enfermedad que conlleva pérdida de masa, fuerza y función muscular. Se asocia principalmente con el envejecimientopero todavía puede estar provocada por inactividad, enfermedades metabólicas, trastornos hormonales, ingestión inadecuada, enfermedades crónicas musculoesqueléticas o determinados tratamientos, como los corticoides.
Los especialistas del Género Hospitalario Quirón indican que existen dos tipos de sarcopenia: aguda y crónica.
En la sarcopenia aguda, la insuficiencia muscular se manifiesta de forma rápida como consecuencia de una magulladura o una inmovilidad prolongada, por ejemplo, un ingreso hospitalario. Dura menos de seis meses y la musculatura suele recuperarse, con tratamiento y examen, cuando la causa subyacente ya no está.
En la sarcopenia crónica, por su parte, la la masa muscular desaparece paulatinamente con el paso del tiempo, sin mostrar síntomas evidentes, por lo que es habitual que el dictamen llegue en fases avanzadas. Este tipo de sarcopenia es la que afecta, fundamentalmente, a los adultos mayores.
En cuanto a los síntomas, “los más frecuentes son cariñopérdida de peso sin causa justificada, disminución de la masa muscular o caídas de repetición”, señala Raquel Almodóvarreumatóloga del Hospital Universitario Fundación Alcorcón (Madrid) y vicesecretaria de la Sociedad Española de Reumatología (SER).
La experto explica que la sarcopenia “puede derivar en fracturasdiscapacidad física, hospitalizaciones, peor recuperación tras una enfermedad aguda, pequeño calidad de vida y veterano mortalidad“.
Ellos son dictamen se realiza a través de pruebas que miden la fuerza muscular y el rendimiento físico. Incluso se utilizan técnicas de imagen como ecografía, tomografía computarizada, resonancia magnética, densitometría ósea, etc.
El tratamiento de esta patología se friso fundamentalmente en dos pilares: el examen y la dieta. El examen ha de ser adaptado, con entrenamiento de fuerza y resistor para mejorar la masa muscular y la función física.
Por su parte, la dieta debe ser sana y proporcionar un aporte adecuado de proteínas y de vitamina D. “En algunos casos, debe considerarse la suplementación”, manifiesta la doctora Almodóvar.
Aunque la pérdida de peso es uno de los síntomas de la sarcopeniatodavía hay personas que padecen a la vez sarcopenia y obesidad.
De hecho, la combinación de exceso de sebo corporal con masa y fuerza muscular bajas se conoce como obesidad sarcopénica y se ha demostrado que es un delegado de aventura de maltrato cognitivo en adultos mayores.
Los hallazgos

Así lo indica un estudio liderado por investigadores de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y del Instituto de Investigación Biomédica CatSuden colaboración con otros grupos del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), un consorcio conocido castellano que tiene como objetivo impulsar la investigación en biomedicina y que fomenta la colaboración entre los distintos equipos científicos del país.
El estudio ha seguido durante seis primaveras a 1.097 personas de compañía 55 y 75 primaveras con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico (un conjunto de factores de aventura de enfermedad cardiaca y diabetes como la hipertensión, el colesterol elevado o niveles altos de carbohidrato en matanza, entre otros).
Los investigadores analizaron si las personas que presentaban obesidad sarcopénica al inicio del plan eran más proclives al maltrato de diferentes áreas de la función cognitiva, que fueron evaluadas periódicamente mediante pruebas neuropsicológicas.
De este modo, descubrieron que quienes tenían obesidad sarcopénica experimentaron un veterano debilitamiento en la función cognitiva caudillo a posteriori de seis primaveras y presentaron, adicionalmente, un veterano aventura de sufrir maltrato cognitivo sutilque es una período previa Alabama maltrato cognitivo radicar.
En cambio, ni la obesidad por sí sola ni la sarcopenia aislada se asociaron con un peor rendimiento cognitivo.
La obesidad sarcopénica

“El envejecimiento con una composición corporal desfavorable puede tener implicaciones más profundas de lo que pensábamos”, expresa Héctor Vázquez Lorenteinvestigador del Unidad de Bioquímica y Biotecnología de la Universidad Rovira i Virgili y primer autor del estudio.
“Nuestros datos muestran que la obesidad sarcopénica puede acelerar el maltrato cognitivo incluso antiguamente de que aparezcan síntomas clínicos“, añade.
En este sentido, Jordi Salas-Salvadó, catedrático de Alimentación de la misma universidad e investigador en este estudio, sostiene que “identificar la obesidad sarcopénica en adultos mayores podría ser secreto para anticipar la transformación cognitiva y permitir intervenciones tempranas que ayuden a alertar futuros casos de demencia”.
“Comprender cómo influye la composición corporal en la salubridad cerebral es fundamental para diseñar estrategias que frenen el debilitamiento asociado a la perduración”, subraya.
Por otra parte, el catedrático destaca que los resultados de este estudio “refuerzan la escazes de promover un estilo de vida saludable que combine actividad física, una comida equilibrada y el control del exceso de sebo corporal para frenar el aumento de la obesidad sarcopénica“.
por Purificación Arrogante






