
La respuesta podemos encontrarla en la obra Sincrodestino del connotado autor Deepak Chopra, quien conceptúa el tema y cómo el universo opera en sincronicidad. Encima, ofrece estrategias para alinearnos y transformarnos. Asimismo, sugiere aplicar, entender y llevar a cabo, existir cada enseñanza en hermandad con el universo de forma activa, para desbloquear el inmenso potencial que cada ser humano posee.
“Nadar en el océano del universo”. Describe incluso, las coincidencias significativas como señales del universo con significado profundo. Estas nos muestran como cada suceso ocurrido en nuestras vidas, están conectados por una finalidad, sincronicidad, y su causa no es al azar.
En ese sentido es necesario, fluir con ellos, como forma de expresar nuestras intenciones y deseos. De ahí que debemos usar las coincidencias para alcanzar nuestro destino o propósito superior. “Los eventos en nuestras vidas no son hechos aislados, son fuerzas interconectadas y cada una tiene su oficio y propósito”.
Chopra, palabra de la Inteligencia Cósmica. Define el universo como una entidad consciente, un engendro vivo y potente. “Todo está concitado de forma física, espiritual y consciente”. En ese orden, la conciencia no es monopolio de los seres humanos, animales o plantas, incluso es del universo, y este representa una forma de inteligencia intrínseca.
Siendo ese universo consciente quien cambia nuestra relación con todo lo que nos rodea. Por ello, para que nuestra intención y deseos influyan, debemos expandir nuestra comprensión del universo.
Afirma que, las coincidencias no son aleatorias, sino, manifestaciones del universo, consciente, respetuoso de nuestras intenciones y deseos. Siendo nosotros co-creadores activos de nuestra existencia. Al referirse a la existencia, nos indica que la meditación ayuda a que conectemos con la conciencia universal.
La inteligencia universal se puede identificar en los sentimientos, corazonadas e intuiciones. Eso es sincronicidad. En este aspecto, la naturaleza es quien “nos conecta con la conciencia del universo”. Por lo que, recomienda que practiquemos meditación y observación del mundo natural. Porque, «todo el universo está interconectado en el nivel más fundamental”.
Por eso, asegura que debemos crear un entorno para verificar más coincidencias significativas o sincronicidad, porque estas: ”son ventanas a la interconexión inherente del universo”. Para ello, es necesario desplegar nuestro corazón y mente a la embeleso y intriga de la vida.
“A veces el universo conspira de guisa maravillosa e inesperada para guiarnos a nuestro destino”. En esa disposición añade que las intenciones tienen el poder de influir en el universo y en nuestra existencia. Esto es, en nuestro deseo, propósito y compromiso a la vez.
En esa cuerda, debemos ser conscientes de nuestras intenciones y tener fe, liberar dudas y miedo. Buscar su poder y tener fe en el proceso que el sincrodestino nos muestra. El camino es tener fe en el universo, estudiar a escucharlo y a estar de acuerdo con las señales. “Es un bailete entre la voluntad y la respuesta del universo, al llevar a cabo de acuerdo con las señales que recibimos”.
Descubrir el propósito específico, decente o darma de nuestra vida, porque todas las personas nacemos con él, y si vivimos en alineamiento, experimentamos máxima satisfacción y prosperidad. Representa nuestras habilidades innatas, pasiones, propósito de vida.Seguirlo beneficia en lo personal y colectivamente a la sociedad.
Esto nos permite usar nuestro talento para servir al admisiblemente veterano. El autor ofrece los siguientes pasos para descubrir nuestro propósito: introspección y meditación, para sintonizar con el interior y descubrir nuestra verdadera pasión y talento. Observar las señales del universo, como forma de distinguir cada sensación interna, sueños, atracciones en dirección a ciertas actividades…
Asimismo, preguntar al universo y percibir. Esto es, identificar cuál es mi propósito. Proceder conforme a mis pasiones. Abrazar las actividades que nos hacen perder la noticia del tiempo, eso, en lo que en lo que lógicamente somos buenos. Descubrir el darma, para existir con pasión, alegría y hermandad con el universo.
Buscar el mundo interno y forastero, como ventana a través de la cual interpretamos nuestra existencia. Nuestra vida diaria, creencias, distracciones limitantes que pueden cegar la conciencia, así como, las barreras que nos desconectan de la intuición y el universo. Por eso, precisa estas técnica para expandir la conciencia: meditación, para calmar la mente y compendiar ruido mental. Conectarnos con lo esencial y profundo, obtener claridad.
Observación sin sensatez, para identificar nuestro pensamiento y emociones sin juzgarlos. Entender nuestros patrones y así liberarnos de creencias limitantes. Atención plena, para estar más conscientes de las sincronicidades del universo. Autoindagación, esto es quién soy, cuál es mi propósito, para así alcanzar una conciencia más profunda.
Rodearse de la naturaleza. Advenir tiempo en ella para expandir nuestra conciencia. En soledad y conexión con ella, para revitalizar energía y ampliar la perspectiva de la vida. Doy certificación, es sumamente curandero…
En síntesis, el sincrodestino es un diálogo entre nosotros y el universo, nos indica su autor. En ese sentido, “para superarlo, primero hay que pasar las barreras que nos impiden sintonizar con la danza cósmica de la vida”. En cambio, al convenir las barreras nos abrimos a un mundo de sincronicidades mágicas. Asegura.
“La sociedad moderna valora el control y la determinación individual”. Cuando solo la entrega y confianza nos ayudan a sintonizar con el flujo del universo y permitir que se manifiesten nuestras interacciones”. Porque tener fe es tener fe profunda en que el universo nos guiará a lo que es mejor para nosotros, aún cuando no lo entendemos.
La entrega y confianza, indica Chopra, reducen estrés y ansiedad, si confiamos que el universo tiene un plan para nosotros. Esta certeza nos libera de controlar aspectos de nuestras vidas y dar comprensión a nuevas posibilidades. “Cuando nos entregamos, nos abrimos a oportunidades y posiblidades”.
Pero, debemos soltar el control en algunas áreas de nuestras vidas, para ver lo que sucede con la danza universo. Eso es, abrirnos a sus maravillas o sincronicidad. El autor reitera que la entrega y confianza no es signo de afición, al contrario, esta nos libera de cadenas autoimpuestas y nos permite fluir. Sacar todo nuestro potencial desconocido; ilimitado por demás, para poder danzar y existir en consonancia con el universo.
Hasta la próxima entrega.
La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.
santosemili@gmail.com






