Buenos Aires. – La expresidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015) continuará ingresada en el Centro médico Otamendi de Buenos Aires donde sigue recibiendo tratamiento con antibióticos tras la intervención del pasado sábado por un cuadro de apendicitissegún informó este martes el centro médico en un comunicado.
“Informamos que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner continua su proceso del cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada. La paciente continúa con tratamiento antibiótico y mantiene un drenaie peritoneal, con proceso en el interior de los parámetros esperables para el cuadro, afebril”, expresó el mensaje del centro de lozanía en el que Fernández permanece desde el sábado.
La puesta al día del cuadro de la expresidenta explicó que “continúa internada hasta completar el tratamiento pertinente”.
Fernández fue trasladada el sábado al Centro médico Otamendi, en la renta argentina, por recomendación médica en presencia de un agudo dolor estomacalen lo que constituyó su primera salida desde junio pasado, cuando comenzó a cumplir en su domicilio una condena de seis abriles de prisión.
La exmandataria, de 72 abriles, fue entró y luego sometida a exámenes que concluyeron que sufría una apendicitis, por lo que se decidió intervenirla. Para poder ser trasladada a la clínica desde el domicilio del arrabal de Constitución donde cumple la pena debió acoger una autorización sumarial.
Un camarilla de simpatizantes de la estructura política peronista La Cámpora, muy cercana a la expresidenta, se instaló el sábado por la perplejidad frente al Centro médico Otamendi para brindarle su apoyoconexo a una bandera que decía “Nunca caminarás sola”.
La condena contra Fernández quedó firme el 17 de junio de este año tras la ratificación de la sentencia en el caso conocido como ‘Vialidad’, en el que fue declarada culpable de irregularidades en la concesión de obras públicas en la provincia de Santa Cruz durante su Gobierno y el de su difunto cónyuge.
A los seis abriles de prisión se suma por otra parte la inhabilitación perpetua para profesar cargos públicos.
Desde el pasado 6 de noviembre, Fernández afronta un nuevo motivo -al que asiste virtualmente- por la causa de corrupción conocida como ‘los cuadernos de las coimas’, en la que se la acusa de liderar una asociación ilícita de 86 personas para percibir sobornos de empresarios a cambio de contratos públicos entre 2003 y 2015.





