Desde 2021 la violencia sexual y de categoría ha aumentado en Haití y se utiliza “sistemáticamente para aterrorizar a la población, con un impacto desproporcionado en las mujeres y las niñas“, denunció este miércoles la ordenamiento humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF), que subrayó que se ha triplicado el número de casos atendidos en una de sus clínicas.
En un nuevo documentacióntitulado ‘Violencia sexual y de categoría en Puerto Príncipe’, publicado este miércoles, MSF recogió datos de diez abriles de testimonios recopilados en la clínica ‘Pran Men’m’, operada por la propia ordenamiento en Puerto Príncipe, la haber del país.
Según el documentación, mujeres y niñas de todas las edades están siendo objetivo de violencia basada en categoría y sexo (VSBG) y un número cada vez longevo de supervivientes se ven obligadas a marcharse sus hogares, lo que las expone a más violencia.
En cojín a los datos de la clínica ‘Pran Men’m’, abierta desde 2015, MSF constató que desde 2022 se ha triplicado el número de pacientes VSBG que han recibido atención en el centro.
De acuerdo con la coordinadora de MSF en Haití, Diana Manilla Regato“el número de supervivientes de VSBG que recibieron atención en la clínica pasó de una media de 95 ingresos al mes en 2021 a más de 250 en 2025”.
Desde su transigencia, la clínica ha prestado atención médica y psicosocial integral a casi 17.000 personasel 98 % mujeres y niñas.
Desde el año 2022, el 57 % de las personas sobrevivientes que recibieron atención en ‘Pran Men’m’ fueron agredidas por miembros de grupos armados mediante ataques grupales.
Más de 100 individuos fueron atacados por diez o más perpetradores en un determinado momento, indicó MSF.
Adicionalmente, casi una de cada cinco sobrevivientes atendidas en ‘Pran Men’m’ han sufrido múltiples incidentes de violencia sexual y de categoría.
Deficiencias en servicios a pacientes
Todavía desde 2022solo una de cada tres sobrevivientes que acudieron a la Clínica Pran Men llegaron en los tres días siguientes a la acometida, “pasado ese plazo, ya no es posible preparar la transmisión del VIH“.
Igualmente, el 59 % de las pacientes durante este periodo no pudieron obtener a la atención sanitaria en un plazo de cinco días para defenderse de un apocamiento no deseado.
Adicionalmente, las supervivientes se enfrentan a “numerosas barreras“, como el miedo al estigmalas dificultades económicasla inseguridad y la desidia de información, que les impiden obtener a la atención médica a tiempo, “lo que lamentablemente, tiene consecuencias médicas”, lamentó la ONG.
“Me golpearon y me rompieron los dientes… Tres jóvenes que podrían ser mis hijos…Cuando me negué a acostarme con ellos, me pegaron y me caí. Mientras forcejeaba, me golpearon en la espalda; todavía siento el dolor meses luego. A posteriori de violarme, además violaron a mi hija… y luego golpearon a mi cónyuge. (Mi hija) no quería ir al hospital… No quería que la descubrieran o la estigmatizaran”, narra uno de los testimonios anónimos recogidos en el documentación.
MSF señaló que “está siendo testimonio del devastador impacto de la violencia basada en categoría y sexo diariamente”.
La ONG llamó “urgentemente a una cachas y coordinada respuesta del Gobierno de Haití, proveedores de servicios, donantes, agencias de la A ÉL y aquellos responsables de proveer seguridad para las y los haitianos”.
“Pedimos derechos, dignidadrendición de cuentas y apoyo para sobrevivientes que demanda una influencia concreta para alcanzar medidas concretas para satisfacer las crecientes micción de servicios de sanidad y apoyo en este momento crítico”, indicó MSF.





